Santo Domingo.– Brian Saldaña lleva más de seis meses esperando respuestas. Su esposa, Ruth Elisa Seija, de 39 años, fue una de las víctimas fatales del colapso del techo en la discoteca JetSet. Desde entonces, el tiempo no ha hecho más que agrandar el vacío, la frustración y el silencio.
Su esposo expresó la situación emocional actual que llevan el y su hijo, además de cómo ha sido el proceso de duelo.
Ruth y Brian llevaban 16 años de casados. Su hijo adolescente, de 14 años, ha sido su mayor sostén desde que todo ocurrió.
Ambos recibieron terapia tras la pérdida, que fue ofrecida desde el principio. Comenta que tomaron alrededor de seis sesiones cada uno. Un intento por entender lo incomprensible.
- Ruth fue una de las primeras víctimas que sacaron sin vida del lugar. Su cuerpo fue trasladado al Hospital Salvador B. Gautier y entregado a su familia alrededor de las 5 de la mañana, sin autopsia y sin mayores explicaciones.
Para ese entonces no se sabía la cantidad de muertos que iba a dejar, dice el hospital solo entrega los cuerpos cuando la familia llega, se llenan los papeles correspondientes y no hay más intervención.
No fue sino hasta velar y enterrar a la víctima, que la familia recibió los documentos, y además, darse cuenta que estos carecían de una autopsia.
El documento entregado por el hospital afirma que la paciente llegó al centro alrededor de las 3.00 a.m. sin signos vitales.
Además, el certificado de defunción decía que la muerte ocurrió en el Ensanche La Fe por politraumatismo, trauma craneoencefálico severo y fracturas, una en la mano derecha y otra en el pie izquierdo. Pero ninguna mención al colapso del techo.
Dato extraño, tomando en cuenta que a medida que pasaban las horas y subía el número de víctimas, las autoridades ordenaron llevar los cuerpos directamente al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) para que se le realizaran autopsias.
El expediente
Una semana más tarde, Saldaña recibió una llamada de Yeni Berenice Reynoso, procuradora adjunta. Le informó que hubo un error en el hospital, y aunque eso lo resolvía después, quería su permiso para incluir a Ruth en el expediente y corregir los errores del certificado.
La solicitud fue enviada el 16 de abril. Pero fue tres meses después cuando tuvo que revivir la despedida. Comenta que fue muy doloroso, que hay que tener mucha paciencia y muchas ideas pasan por la cabeza en esos momentos.
Desde ese día, dice Saldaña, no ha vuelto a recibir información oficial.
Un caso que amenaza con enfriarse
El pasado 29 de septiembre, el Tercer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional celebró una audiencia.
La defensa de los dueños de JetSet, Antonio y Maribel Espaillat, solicitó la realización de peritaje, a cargo del ingeniero José M. Lockhart, para determinar la causa generadora real del colapso.
Comenta Saldaña con escepticismo.
- Según sus abogados, el peritaje de la ONESVIE (Oficina Nacional de Evaluación Sísmica) no es concluyente y buscan un estudio independiente.
Pero para Brian, el proceso ha entrado en una fase peligrosa: la del olvido y pese a todo, Saldaña no se rinde.
Con la voz firme, deja claro que la memoria de Ruth no será sepultada por la indiferencia. Así como muchos de los familiares de otras víctimas, en busca de justicia.