LOS ÁNGELES.– Los Dodgers no celebran por avanzar. Celebran porque están un paso más cerca de su verdadero objetivo: repetir como campeones de la Serie Mundial. Tras eliminar a los Filis con una victoria 2-1 en la 11ª entrada del Juego 4, el enfoque del equipo es claro.
Afirmó Kike Hernández, dejando en claro el sentir del club.
- El partido se definió por un error insólito del relevista de Filadelfia, Orion Kerkering, quien falló al intentar sacar el out en el plato tras un rodado quebrado de Andy Pagés con las bases llenas.
El tiro fue desviado y fuera del alcance de J.T. Realmuto, permitiendo que el corredor emergente Hyeseong Kim anotara la carrera del triunfo.
Kerkering, aún conmocionado, asumió su responsabilidad:
Del otro lado, Pagés fue el héroe silencioso con un batazo que no parecía prometer mucho:
Así lo comentó el cubano.
Para el mánager Dave Roberts, fue un duelo digno de octubre:
Declaró, tras guiar al equipo a su cuarta Serie de Campeonato en la década.
Tyler Glasnow abrió con seis innings en blanco, Roki Sasaki lanzó tres perfectos y Alex Vesia se encargó del inning 11. La ofensiva, aunque limitada, hizo lo justo para sellar el pase. Mookie Betts empató en la 7ª con una base por bolas con las bases llenas, antes del desenlace dramático en entradas extras.
Max Muncy capturó el espíritu del juego:
Ahora, los Dodgers esperan al ganador entre Cerveceros y Cachorros
Con la experiencia, el talento y la motivación de defender el título, el equipo angelino deja claro que no está satisfecho con llegar a estas instancias.
Añadió Hernández.
