Inspirarse en ejemplos internacionales como Japón y Alemania puede guiar la implementación de políticas de Estado efectivas en República Dominicana.
Santo Domingo.– Los ejemplos del desnorte de nuestra nación son constantes y van desde la corrupción y el tráfico de influencias hasta la violencia. Nuestras debilidades históricas siguen siendo las mismas; los titulares no cambian y las hemerotecas guardan los mismos hechos.
La pregunta clave aquí es si en algún momento lo hemos tenido. Somos un país donde un presidente llega y no da continuidad a los aspectos positivos de su antecesor, todo por simple politiquería y un «balaguerismo» hasta los tuétanos.
Sin duda que sí, pero tenemos que dar pasos que rompan con la complicidad y la omisión de lo mal hecho. La mejor forma de transformar una nación es cuando, de manera individual, sus ciudadanos asumen un compromiso ético que beneficie al colectivo.
Copiemos los buenos ejemplos, como los de Japón y Alemania, que hoy en día son potencias a pesar de haber tenido que comenzar desde cero tras la Segunda Guerra Mundial.
Las autoridades andan de corre corre monitoreando el alza del petróleo, luego de que este superara los 100 dólares por barril por primera vez desde 2022 en medio de la guerra en Medio Oriente. Si cuando los precios internacionales estaban bajos los combustibles locales no bajaron, imagínense ahora.
9 marzo 2026
Macron y Von der Leyen asistirán a la cumbre en París, coincidiendo con el aniversario del desastre de Fukushima. Se discutirá la energía nuclear como opción para descarbonizar la economía europea.
Residentes piden a las autoridades y dueños de animales tomar medidas para evitar que estos deambulen por las carreteras.
Las víctimas eran de Cotuí. En el automóvil viajaban tres adultos y dos menores. El niño herido está fuera de peligro, según informes.