La salud del Carlos III es más grave de lo que parece, según medios internacionales

Cada rey prepara su propio funeral en el reino. No es una tragedia. Es parte de su trabajo y está bajo constante revisión. Los funerales son parte esencial del misterio y trascendencia de la Casa de Windsor.

REDACCIÓN. – En Gran Bretaña el verdadero estado de salud del rey Carlos III es simplemente un tabú. Después de su inusual confesión que peleaba contra un cáncer, sin especificar cuál era, el monarca trató de disimular la gravedad de su estado hasta ahora. La realidad es que la enfermedad es más seria de lo que parece en sus audiencias y apariciones públicas. El silencio del Palacio solo aumenta las teorías conspirativas y rumores.

Según el medio norteamericano The Daily Beast, fundado por la británica Tina Brown, se dice que los preparativos del funeral del rey, llamado Operación “Menai Bridge”, han sido «desempolvados» y “actualizados activamente, después de preocupantes revelaciones sobre su salud.

Informaron que el rey estaría recibiendo un tratamiento de quimioterapia y rayos, que lo debilitan. Sus amigos reconocen que “está peor” de lo que el palacio está dispuesto a admitir. Nadie sabe qué clase de cáncer tiene, que estadio y que tratamiento está recibiendo. Pero el rey viaja a Londres semanalmente desde los palacios de Windsor, Sandringham o Escocia, donde descansa mientras hace el tratamiento.

La Corona se encuentra en emergencia sanitaria con el rey enfermo, la princesa de Gales y futura reina luchando contra otro cáncer abdominal, Sara, la duquesa de York, con melanoma y cáncer de mama. La consecuencia es una Familia Real reducida para sus actividades.

Charles III y Camilla, la reina, son los que tratan de ocupar un lugar muy difícil porque la inmunidad que produce la quimioterapia pone al soberano en riesgo si está en demasiado contacto con el público. Pero él trata de aparecer en su Bentley y saludar al público para ser visto. Es el mantra de los Windsor: «Ser visto para ser creído».

La Casa de Windsor jamás comenta sus enfermedades ni tampoco la prensa por la ley de privacidad en el reino. La reina Isabel murió de un cáncer de médula ósea pero su certificado asegura que murió por su edad. Kate, la princesa de Gales, admitió que tiene cáncer, explicó que está con quimioterapia en un video. Pero no especificó más allá de que sufrió una operación abdominal. Se especula que es un cáncer de colon o de ovarios. Nunca más se supo de su salud.

«Menai Bridge», el funeral de Carlos III

Cada rey prepara su propio funeral en el reino. No es una tragedia. Es parte de su trabajo y está bajo constante revisión. Los funerales son parte esencial del misterio y trascendencia de la Casa de Windsor.

Hubo lecciones del funeral de la reina Isabel, que van a ser incorporadas al del futuro rey para que no se repitan errores. Los militares están muy involucrados: al menos siete regimientos participan. Charles está muy vinculado con los Paracaidistas y ese regimiento estará en sus exequias.

Pero no solo es el funeral a organizar sino la seguridad que lo rodea. A estos eventos llegan todos los jefes de estado importantes, reyes, Familias Reales y existe el riesgo de un ataque terrorista.

Como en el caso de la reina Isabel, el coordinador será el conde Edward Fitzalan Howard, duque de Norfolk. Es un honor hereditario.

Hasta el príncipe Harry y William debieron elegir como querían su funeral, con que lecturas, quien las leerían y que clase de flores. El London Bridge, como se conoció al funeral de la reina, fue elaborado durante años, con su supervisión, hasta que se aplicó después de ser ensayado durante madrugadas tantas veces, a la hora de su muerte. Fue uno de los grandes funerales de la historia británica junto al del primer ministro Winston Churchill, que fue simplemente monumental.

La operación “Menai Bridge” lleva el nombre del primer puente colgante que conecta la isla de Anglesey con Gales.