En Vivo
Combustibles
Gasolina Premium
RD$: 240.30
Gasolina Regular
RD$: 227.20
Gasoil Premium
RD$: 195.60
Gasoil Regular
RD$: 186.50
GLP
RD$: 113.30
Gas Natural
RD$: 28.97
Divisas
Divisa
Compra
Venta
Dólar
48.90
49.40
Euro
58.00
65.00

La sensibilidad

Un cordial saludo a todos mis queridos lectores.

La mayoría de nosotros los seres humanos somos sensibles, aunque muchas veces no queremos reconocerlo y decimos que no, claro que acomodamos la sensibilidad a nuestra manera. Solemos como comúnmente se dice utilizar la medida del embudo, lo más ancho para mí, y lo más estrecho para los demás.

Soy sensible cuando se me critica y me molesto por lo mismo, pero soy insensible cuando critico despiadadamente a los demás. Soy sensible y me siento mal cuando no se me saluda, pero en muchas ocasiones miro por encima del hombro a los que considero inferiores a mi por motivo de su posición económica, por no venir de una familia con un apellido distinguido o de alcurnia, o por pertenecer a otra raza o nacionalidad que no es la mía y por eso ni los saludo o los trato.

Quiero que los demás sean sensibles a mi dolor tanto físico como espiritual. ¿Pero soy yo sensible cuando los demás están pasando por momentos dolorosos en sus vidas? Quiero que los demás se sensibilicen ante las situaciones que la vida desafortunadamente me trae, pero no soy capaz de sensibilizarme y hacer algo cuando veo la miseria que viven muchos, la falta de higiene, de agua, de electricidad, en condiciones que son infrahumanas, pero bueno, como no soy yo el que vivo así, no me importa mucho eso. Como ya yo cene, no soy sensible al clamor de aquellos que han pasado el día sin llevarse ni un pan a su boca. Tengo yo unos cuantos pesos guardados en el banco, y muestro una gran falta de sensibilidad con aquel que pide limosna en una esquina de nuestra ciudad, porque tiene una gran necesidad en su vida. ¿Soy sensible cuando veo muchas personas que no tienen casi ropa que ponerse, y andan con la misma día tras día, mientras yo casi que no puedo cerrar la puerta de mi closet por la gran cantidad que tengo? ¿Soy sensible cuando veo tantos y tantos niños en nuestras calles que andan descalzo mientras a mi me sobran los zapatos? ¿Soy sensible con aquellos que por un motivo u otro no pueden estudiar y andan deambulando por las calles en horas que son escolares en nuestra ciudad, mientras nuestros hijos estudian en los colegios más costosos de la misma? ¿Soy sensible cuando tengo en mi casa un televisor en cada habitación, cuando hay muchas personas que ni siquiera uno tienen? Y así pudiera seguir enumerando la cantidad de cosas a las cuales soy sensible, pero no me sensibilizo cuando se trata de los demás. Tenemos que recordar que lo que yo quiero para mi es lo mismo que debo querer para mi prójimo, para aquellos con los cuales convivo día a día para aquellos que por un motivo u otro son menos afortunados que yo, que a lo mejor vienen de un estrato social inferior al mío, o de otra cultura, pero que en un final son mis hermanos.

Mis queridos lectores, los mandamientos de la ley de Dios son Diez, pero se resumen todos en estas palabras que dijo el mismo Jesús, y espero que todos podamos pensar un poquito sobre las mismas y ponerlas en práctica, y dicen así: “Amaras al Señor sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo´.

Hasta la próxima y muchas bendiciones para todos.

Temas relacionados
Comenta con tú facebook

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *