2. Dodgers de Los Ángeles de 1966

Esta rotación incluía tres lanzadores que eventualmente fueron exaltados al Salón de la Fama. Sandy Koufax, en su última temporada antes de retirarse, tuvo la menor efectividad de su carrera, 1.73, con 317 ponches en 323 entradas.

Don Drysdale tuvo la efectividad más alta entre los abridores con 3.42, y el tipo que colocaron en el puesto de cuarto abridor en la rotación de cuatro abridores fue Don Sutton, entonces con 21 años, y quien tuvo marca de 12-12 y ERA de 2.99.

Claude Osteen, el tercer abridor de los Dodgers, permitió apenas seis jonrones y otorgó 65 bases por bolas en 240 1/3 entradas, motivo por el cual terminó con efectividad de 2.85. La diferencia entre la efectividad del cuerpo de lanzadores de los Dodgers esa temporada — en la que sus abridores lanzaron 1,062 entradas — y el promedio de la liga fue de 0.98 carreras, la octava mejor en la historia de las Grandes Ligas.

3. Filis de Filadelfia de 2011

En el segundo día de los entrenamientos primaverales ese año, la rotación de los Filis de Roy Halladay, Cliff Lee, Cole Hamels, Roy Oswalt y Joe Blanton sostuvieron una conferencia de prensa, y todo el asunto fue algo raro. Halladay y Lee lucieron naturalmente reacios, y ninguno de los otros tres estaba inclinado a hablar fuera de su turno. Cuando se le pidió a Blanton que hablara, en pocas palabras, como se sentía de estar tan grata compañía, Oswalt reaccionó con una mirada de disgusto ante la pregunta.
Pero a pesar que no les gustaba hablar de si mismo, si cumplieron con las expectativas. La rotación de los Filis tuvo efectividad de 2.86 esa temporada, la mejor en las mayores, y Filadelfia tuvo marca de 102-60. Halladay, Lee y Hamels tuvieron efectividad de 2.79 o menos, y en un momento u otro, cada uno de ellos formó parte de las discusiones por el Cy Young en ese verano. Halladay lanzó el segundo partido sin hits en la historia de la postemporada.

Halladay podría retirarse hoy y estaría casi seguro dentro del Salón de la Fama, y Hamels ha comenzado su carrera de forma tan fuerte que tiene oportunidad de unirse a Halladay algún día. De cualquier manera, Hamels y el resto de los Filis del 2011 pueden decir que fueron parte de una de las mejores rotaciones de todos los tiempos.

4. Indios de Cleveland de 1954

Los Indios tuvieron marca de 111-43 ese año, lo que estableció la marca moderna de victorias en la Liga Americana — la que luego fue rota por los Yankees de Nueva York de 1998 y luego por los Marineros de Seattle del 2001 — y su rotación fue la que lideró todo el camino. Early Wynn y Bob Lemon ganaron cada uno 23 juegos, Mike García terminó con marca de 19-8, y el cuarto abridor Art Houtteman terminó con 15-7 y efectividad de 3.35. ¿El quinto abridor? Bob Feller, de 35 años, y quien tuvo efectividad de 3.09 en sus 19 aperturas. Wynn, Lemon y Feller fueron exaltados al Salón de la Fama — como también sucedió con el veterano relevista del equipo quien también tuvo una salida como abridor, Hal Newhouser de 33años. Cleveland tuvo efectividad colectiva de 2.78 ese año, marcadamente mejor que cualquier otro equipo; los Medias Blancas de Chicago terminaron segundos con 3.05.

5. Cachorros de Chicago de 1907

Corría la era de la pelota muerta, y el pitcheo dominaba, pero ningún otro cuerpo de lanzadores dominaba como lo hacían los de los Cachorros. La efectividad colectiva de los Cachorros fue de 1.73, y cinco de los ocho miembros del equipo terminaron con ERA por debajo de las dos carreras por juego: Orval Overall tuvo marca de 23-7 con efectividad de 1.68; el legendario Mordecai Brown tuvo efectividad de 1.39; Ed Reulbach con 1.69; Carl Lundgren, 1.17; y Jack Pfeister, 1.15. En la barrida de los Tigres de Detroit, la que incluyó un empate 3-3 en el Juego 1, los lanzadores de los Cachorros permitieron cuatro carreras limpias en esos cinco partidos.

Oh, lo que darían los Cachorros por tener un lanzador como Overall ahora.

6. 1986 Astros de Houston de 1986

Ese año, Nolan Ryan a sus 39 años, ponchó 194 en 178 entradas, con efectividad de 3.34 — y fue el tercer abridor de los astros. La recta de dedos separados (o lo que sea que fuera) que lanzaba Mike Scott estaba en su mejor momento, y tuvo efectividad de 2.22 con 306 ponches en 275 1/3 entradas. Bob Knepper tuvo marca de 17-12, 3.14, y Jim Deshaies tuvo números de 12-5, 3.25 en 26 aperturas. Ese cuerpo de lanzadores consiguió 1,160 ponches, por mucho la mejor marca en las Grandes Ligas, y la rotación de Houston tuvo la mejor efectividad en las Mayores ese año con 3.06.

Su temporada terminaría con una descorazonadora derrota ante los Mets de Nueva York en la postemporada, porque los Astros en ese equipo — y algunos Mets también — siempre han creído que si Houston hubiese podido forzar un Juego 7 en esa serie, Scott habría tenido la pelota y ganado el partido. Había lucido dominante en sus primeras dos aperturas, al permtir solo una carrera y un boleto en 18 entradas, con 19 ponches.

7. Orioles de Baltimore de 1971

Los Orioles perdieron la Serie Mundial en siete juegos ese año, pero es posible que este equipo haya tenido el mejor cuerpo de lanzadores entre todos los grandes que tuvo a su cargo el fallecido Earl Weaver. Esta rotación es famosa por ser la unica en la historia con cuatro ganadores de 20 juegos — el zurdo Mike Cuellar (20-9), el derecho Pat Dobson (20-8), el derecho Jim Palmer (20-9) y el zurdo Dave McNally (21-5). El cuerpo de lanzadores de los Orioles trabajó 1,415 1/3 entradas ese año, y los cuatro abridores lanzaron en 1,081 episodios.

Es difícil alegar que ese cuarteto fue la mejor rotación de la historia, a pesar del hecho de que la efectividad colectiva de Baltimore fue un poco mejor que la de los Atléticos de Oakland, los Angelinos de California y los Medias Blancas. Pero los serpentineros de los Orioles eran extremadamente eficientes: Baltimore terminó novena en ponches es la liga esa temporada pero dieron la menor cantidad de boletos gratis — y al mantenerse en cumplimiento de la orden de Weaver de evitar los pelotazos, los lanzadores de Baltimore golpearon solo 18 contrarios ese año, la menor cantidad en las mayores. Los Orioles tuvieron una gran defensiva, y Weaver le imploró a sus lanzadores que se aprovecharan de eso — y lo hicieron en 1971, día tras día.

8. Indios de Cleveland de 1948

La efectividad colectiva de Cleveland fue más de media carrera mejor que la de cualquier otro equipo en la Liga Americana, y los primeros cinco abridores de los Indios, Bob Lemon, Bob Feller, Gene Bearden, Sam Zoldak y Don Black tuvo mucho que ver en ello — el manager Lou Boudreau utilizó cada uno de ellos en al menos seis apariciones en relevo también. Lemon tuvo un par de salvamentos y Feller consiguió tres entre los 30 logrados por los Indios, máxima cantidad en la liga. La efectividad de los Indios fue de 3.22, y fue 1.06 carreras mejor que el promedio de la liga, la tercera más alta de todos los tiempos.

La diferencia en eras quizás se vea mejor en este número: El cuerpo de lanzadores de Cleveland se combinó para lograr 593 ponches en 1,409 1/3 entradas, o 3.79 ponches por cada nueve entradas. De acuerdo con Katie Sharp de Estadísticas e Información de ESPN, el ultimo equipo en lograr una proporción de ponches por cada nueve entradas tan baja fueron los Reales de Kansas City de 1983.

9. Yankees de Nueva York de 1939

Es un grupo de lanzadores mayormente olvidados por la historia gracias al dominio de la alineación de los Yankees ese año, pero consideren esto: La efectividad colectiva fue de 3.31, o 1.31 carrera mejor que el promedio de la liga de 4.62, lo que representa el mayor diferencial en la historia del béisbol. La efectividad de los Yankees fue de casi tres cuartos de carrera mejor que la de cualquier otro equipo en la Liga Americana en un equipo en el que Nueva York tuvo marca de 106-45. El manager Joe McCarthy empleó su propia versión del conteo de pitcheos ese año: Ocho lanzadores diferentes tuvieron al menos 11 aperturas, y ninguno de ellos abrió más de 28 partidos. Y aún así, Red Ruffing tuvo marca de 21-7 con efectividad de 2.93 y Lefty Gómez tuvo marca de 12-8 con efectividad de 3.41, en 26 aperturas, Tres de los cuatro líderes en hits por cada nueve entradas eran miembros de la rotación de los Yankees.

Esa temporada siempre sera recordada por contener los últimos días de la racha de partidos consecutivos de Lou Gehrig y la pre eminencia de Joe DiMaggio. Pero el pitcheo de los Yankees fue sensacional.

10. Atléticos de Filadelfia de 1905

Era un tiempo diferente, y un juego bien, pero que bien diferente. Connie Mack utilizó un total de siete lanzadores ese año, y su grupo de cuatro grandotes, con los zurdos Eddie Plank y Rube Waddell y los derechos Chief Bender y Andy Coakley se combinaron para 1,169 de las 1,383 entradas del equipo esa temporada. Waddell tuvo una campaña monstruosa, con efectividad de 1.48 y 287 ponches en 328 2/3 entradas — y marca de 27-10.

Otros considerados: Los Cardenales de San Luis de 1968 — Fue muy, muy difícil dejarlos fuera. Con Bob Gibson, que estableció record de efectividad de 1.12, San Luis tuvo porcentaje colectivo de carreras permitidas de 2.49 ese año, y tuvo además en esa rotación a Nelson Briles y Steve Carlton.

Los Atléticos de Filadelfia de 1926 — En un momento en el que la ofensiva comenzaba a tomar posesión del deporte, el cuerpo de lanzadores de Connie Mack tuvo efectividad colectiva de 3.00, la mejor de la liga. Filadelfia terminó tercero ese año a pesar que su ERA colectiva fue de 1.02 carreras por juego mejor que el promedio de la liga, la quinta mejor de todos los tiempos. El miembro del Salón de la Fama Lefty Grove lideró el camino para dicha rotación.

Las rotaciones de los Atléticos de Oakland de 1972 a 1974 — Catfish Hunter, Ken Holtzman y Vida Blue eran los Maddux-Glavine-Smoltz de esos años.

Los Mets de Nueva York de 1986 — Antes de que superaran a los Astros y a los Medias Rojas en la postemporada, los Mets fueron una máquinaria aplastante en la temporada regular, con marca de 108-54 –y su rotación hizo un trabajo excepcional. Sid Fernández, su cuarto abridor, permitió apenas 161 hits en 204 1/3 entradas, y su quinto abridor era Rick Aguilera, en ese entonces con 24 años. Dwight Gooden, Ron Darling y Bobby Ojeda eran los puntales de la rotación, y Gooden fue el mejor en efectividad con 2.84 ERA.

Los Yankees de 1998 — Lideraron la efectividad colectiva en la Liga Americana por un margen significativo mientras consiguieron 114 victorias en la temporada regular.

Los Diamondbacks de Arizona del 2001 — Curt Schilling y Randy Johnson se combinaron para lograr 665 ponches en 506 1/3 entradas ese año y entre ambos cargaron esa rotación.

Los Atléticos de Oakland de 2003 — Mark Mulder, Tim Hudson y Barry Zito estaban en su mejor momento.