Puerto Príncipe.– El líder pandillero haitiano Jimmy Cherisier, alias Barbecue, dijo este miércoles que permitirá el regreso a sus casas de los habitantes de algunos barrios del centro de Puerto Príncipe, la capital de Haití, que está controlada en un 90 % por bandas armadas.

Para «corregir los errores (cometidos por las bandas), hemos decidido que la primera decisión que tomaremos será facilitar el regreso de la gente a determinadas zonas», declaró en un video el expolicía, por quien Estados Unidos ofrece 5 millones de dólares.

No es la primera vez que Cherisier habla de esto, pero sí lo es que ya haya gente camino hacia esos sectores para regresar a sus casas, como ha constatado EFE.

Afirmó que mientras se retira de estas zonas, irá a «preparar la batalla, plantear nuevas estrategias de lucha» contra las autoridades de Haití, a las que tildó de «ladrones».

En una parte del video, subrayó que los comerciantes de armas y municiones, así como «aquellos que no quieren la paz», han empezado a preocuparse porque sienten que su negocio va a decaer y que algunos, incluso, «empiezan a decir que esta paz se ha conseguido a cambio de dinero» del Gobierno.

«Viv Ansanm confía en mí. Sabe que no he aceptado dinero de nadie».

«Esta paz no se ha conseguido a cambio de dinero. Es una paz que permite al pueblo volver a sus hogares para replantearse nuestra lucha contra los nueve ladrones del Consejo Presidencial de Transición (CPT) y su primer ministro ladrón», añadió.

El domingo pasado, en las calles de Puerto Príncipe, miles de desplazados de diversos barrios del centro de la ciudad, entre ellos Solino y Nazon, se manifestaron para expresar su intención de volver a vivir en sus barrios de origen.

Al día siguiente, varios cientos de desplazados fueron vistos en la autopista de Delmas de regreso a sus hogares.

La Policía haitiana, con el apoyo de la Misión Multinacional de apoyo a la Seguridad (MSS) de casi 1,000 agentes liderados por Kenia, hace frente a las poderosas bandas armadas que han tomado casi todo el territorio de Puerto Príncipe, donde siembran el terror con asesinatos, violaciones y obligan al desplazamiento de miles de personas.

Si bien las bandas siguen desangrando a este país, cientos de sus miembros han sido asesinados durante enfrentamientos con la PNH y las fuerzas multinacionales de apoyo a la seguridad, por los drones kamikazes lanzados desde hace varios meses.