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“Lo que sale del Hombre”

Fe y Vida

Un cordial saludo a todos mis queridos lectores.

No hay nada peor en este mundo que un ser humano que tenga su conciencia deformada.

Ese es el producto principal de todo lo malo que hoy día está aconteciendo en esta sociedad en la cual vivimos. Crímenes, vandalismo, asaltos, robos, drogas, abuso infantil, violencia familiar, crímenes pasionales, e infinidad de otras cosas más las cuales si sigo mencionando la lista sería interminable y además no hace falta mencionarlas porque todos las conocemos muy bien.

El Maestro Jesús decía: Daña al hombre, lo que sale del hombre, pues es en su interior donde se elaboran toda clase de pensamientos e ideas los cuales en muchas ocasiones no son los mejores.

Se cuenta de una persona ya entrada en años que decidió irse a vivir como un ermitaño, es decir una de esas personas que por amor a Dios se refugian en la soledad del desierto para solamente dedicarse a la oración.

Cierta vez cuando fueron a verle, el se quejo mucho de que no le quedaba tiempo para nada porque tenía demasiado que hacer. La gente no entendía cómo era posible que tuviera tanto trabajo estando retirado y solo dedicándose a la oración. A lo que el ermitaño les respondió. Tengo que domar a dos halcones, entrenar a dos águilas, mantener quieto a dos conejos, vigilar una serpiente, cargar con un asno y someter a un león. Ellos contestaron, no vemos ninguno de esos animales cerca de la cueva donde vives. ¿Dónde están todos esos animales? Entonces el ermitaño dio una explicación que todos comprendieron. Estos animales dijo, los llevamos dentro cada uno de nosotros. Los dos halcones, se lanzan sobre todo lo que se les presenta, bueno o malo, Tengo que entrenarlos para que sólo se lancen sobre presas buenas, Son mis ojos. Las dos águilas con sus garras hieren y destrozan. Tengo que entrenarlas para que solo se pongan al servicio y ayuden sin herir, esas son mis manos. Los conejos quieren ir a donde ellos les  place, huir de los demás y esquivar las situaciones difíciles. Tengo que enseñarles a estar quietos aunque haya un sufrimiento, un problema o cualquier cosa que no me gusta, esos son mis pies. Lo más difícil es vigilar la serpiente aunque se encuentra encerrada en una jaula de 32 varillas. Está siempre lista para morder y envenenar a los que la rodean apenas se abre la jaula si no la vigilo de cerca hace mucho daño, y esa es mi lengua. El burro es muy obstinado, no quiere cumplir con su deber. Pretende estar cansado y no quiere llevar su carga de cada día, ese es mi cuerpo. Finalmente necesito domar al león, quiere ser el rey, quiere ser siempre el primero en todo, es vanidoso y orgulloso, ese es mi corazón. Como podrán ver me mantengo muy ocupado, el tiempo a veces ni me alcanza para nada más.

Mis queridos amigos, la conciencia deformada la componen todos estos elementos y muchos más, en infinidad de ocasiones miro aquellas cosas que en realidad no debo mirar. Tomo aquello que no es mío, el dinero, la mujer del prójimo, y todo aquello que no me pertenece. Camino por lugares donde no debo andar, y por eso me busco infinidad de problemas. Cuantas veces no hablo de los demás y critico despiadadamente a otros, hay un viejo refrán que dice: “El que tiene techo de vidrio no puede tirar piedras para lo alto”. Dijo Jesús, que lance la primera piedra el que esté libre de pecados.

La carne es débil, en infinidad de ocasiones le doy rienda suelta a mi cuerpo, y hago aquello que no quiero hacer como decía San Pablo. Finalmente de donde salen todas estas malas intensiones, acciones, pensamientos, instintos, debilidades, ofensas en fin todo aquello que va en contra de mi moral, de mi corazón.

Aprendamos que no es lo que entra al ser humano lo que hace daño, es lo que sale del ser humano, porque lo que yo no quiero dejar entrar en mi no entra. Ahora si yo le permito entrar, acampara dentro de mí, y entonces se aliara con mis pasiones internas y serán ellas todavía más fuertes.

Termino con este pedazo del Evangelio de San Marcos, Capitulo 7, Versículos 21 y 22 que dicen así: “Lo que sale del hombre es lo que le hace impuro, decía, porque del interior de su corazón salen los malos pensamientos, la soberbia y demás”.

Hasta la próxima y muchas bendiciones para todos.

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