Los casos de sarna aumentan con la pandemia

Los expertos matizan que es falso que la sarna esté asociada con “pobres hábitos de higiene” y recuerda que “las duchas o baños habituales no previenen el contagio”.

REDACCIÓN INTERNACIONAL.- Los casos de sarna o escabiosis han aumentado en los últimos años, según han expuesto diversos dermatólogos en la sesión “Sarna, ¿qué está pasando?” en el reciente 49º Congreso de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).

Aunque no hay datos oficiales sobre la incidencia de esta enfermedad, algunos expertos han alertado de esta realidad a partir de la pandemia del covid-19.

“En los últimos dos años, los dermatólogos estamos asistiendo a un aumento importante de casos de escabiosis”, reconoce la doctora Cristina Galván, dermatóloga del Hospital Universitario de Móstoles en Madrid.

Esta enfermedad, producida por ectoparásitos, no compromete órganos internos ni se trata de un germen invasor. Por ello, la doctora Galván explica que “nunca ha sido objeto de especial interés para la investigación por considerarse una enfermedad inofensiva”.

No obstante, su padecimiento tiene importantes consecuencias en el paciente que la sufre. La experta señala que “produce una gran morbilidad con grave alteración de la calidad de vida”, puesto que impide el sueño y su “rascado mantenido causa efracciones en la piel, que pueden sufrir sobre-infección bacteriana”.

¿Por qué han aumentado los casos de sarna?

Existen diversas razones por las que se han incrementado los casos de sarna desde el inicio de la pandemia.

El dermatólogo Eliseo Martínez, coordinador del Grupo de Epidemiología y Promoción de la Salud de la AEDV, apunta: “Hemos pasado más tiempo en casa, por lo que ha habido un mayor contacto diario entre convivientes”.

“Esto puede haber favorecido el contagio de la sarna en aquellas unidades familiares en las que hubiese un miembro afectado por el parásito”, explica el doctor Martínez.

Igualmente, la doctora Galván subraya que la escabiosis “se contagia de persona a persona, por contacto cercano y mantenido de piel con piel”.

Aunque los expertos esperaban que este tipo de enfermedades transmisibles, igual que las infecciones de transmisión sexual, disminuyeran drásticamente, sucedió lo contrario. Galván explica que “no todos hicieron el confinamiento de la misma manera”.

Otro de los factores que explican esta tendencia ha sido, según los dermatólogos de la AEDV, “la demora en el diagnóstico y el tratamiento” de los casos de pacientes infectados.

Los profesionales afirmaron que esto ha hecho que “la carga parasitaria haya sido mayor y hayan permanecido siendo contagiosos durante más tiempo”.

En cuanto a la identificación de la enfermedad, los expertos aseguran que los pacientes “pueden ser asintomáticos durante semanas” y que al notar picores “tarden en acudir al dermatólogo”.

Por ello, aconsejan que “ante la mínima sospecha” se acuda al especialista, ya que “el tratamiento adecuado y precoz constituye el arma más eficaz para curar la enfermedad y evitar su transmisión a otras personas”.

Pérdida de eficacia del tratamiento

En cuanto a los tratamientos de la sarna, la doctora Galván avisa que están encontrando “fracasos terapéuticos ante tratamientos validados, recomendados en las guías y correctamente cumplimentados”.

Por su parte, el dermatólogo Martínez asegura que “estudios científicos recientes apuntan a que, efectivamente, la permetrina está perdiendo eficacia, lo que coincide con la impresión de muchos dermatólogos en su práctica diaria”.

Es por eso que los expertos han “cambiado el abordaje de la enfermedad, intensificando las pautas del tratamiento o combinando distintos fármacos”.

Una tendencia, la del “aumento de incidencia de la sarna y unos fracasos terapéuticos” que, aclaran, “se están constatando también en otros países de Europa”.

¿Qué es la sarna?
La sarna es una enfermedad de la piel que provoca picazón y es causada por ácaros de la sarna llamados “Sarcoptes scabiei”. La picazón intensa se produce en la zona del cuerpo donde el ácaro está cavando.

Entre los síntomas más habituales se encuentran, el picazón, especialmente intenso por las noches, y las ampollas o protuberancias en la piel producidas por el parásito.

Aunque estas ampollas pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, suelen ser habituales en las siguientes zonas en adultos y niños:

-Axilas
-Cintura
-Parte interior de las muñecas
-Área genital masculina
-Nalgas
-Rodillas
-Entre los dedos de las manos
-Planta de los pies
-Alrededor de los senos
-Parte interior de los codos
-Falsos mitos sobre la sarna

A pesar de que han circulado diversas creencias acerca de la sarna, desde la AEDV son contundentes y animan a “eliminar falsos estigmas ligados a esta enfermedad”.

Los expertos matizan que es falso que la sarna esté asociada con “pobres hábitos de higiene” y recuerda que “las duchas o baños habituales no previenen el contagio”.

De igual forma, el lavado habitual de la ropa de personas con sarna tampoco elimina el parásito, ya que habría que hacerlo al menos a 60 grados.

Además, pese a haber sido uno de los espacios en los que se puso el foco cuando se informó sobre el aumento de los casos, “los probadores de ropa no se consideran una vía de transmisión de la escabiosis”.