En Vivo
Logo
Ir a noticiassin.com
Combustibles
Gasolina Premium
RD$: 240.30
Gasolina Regular
RD$: 227.20
Gasoil Premium
RD$: 195.60
Gasoil Regular
RD$: 186.50
GLP
RD$: 113.30
Gas Natural
RD$: 28.97
Divisas
Divisa
Compra
Venta
Dólar
48.90
49.40
Euro
58.00
65.00

Los pendejos y la Constitución

Juan TH

Por Juan T H

Los pendejos ya sabemos quiénes crearon el déficit de 187 mil millones de pesos que encontró Danilo Medina cuando llegó al Palacio Nacional. Sabemos, más allá de toda duda, que el principal responsable es Leonel Fernández. Le siguen ministros, generales, obispos, embajadores, cinco o seis periodistas, cinco o seis ingenieros, cinco o seis contratistas de obras del Estado, dos o tres importadores, legisladores y generales. (Y algunas amantes de mal gusto).

Antes de condenar al pueblo con una reforma tributaria, Danilo Medina, que no está exento de responsabilidad porque su candidatura costó más de 50 mil millones de pesos, debería aplicar el artículo 146 de la Constitución de la República parida por su partido y su gobierno, que “condena toda forma de corrupción en los órganos del Estado”, y que en su numerar uno señala: “Será sancionada con las penas que la ley determine, toda persona que sustraiga fondos públicos o que prevaliéndose de sus posiciones dentro de los órganos y organismos del Estado, sus dependencias o instituciones autónomas, obtenga para sí o para terceros provecho económico”.

El numeral dos agrega: “De igual forma será sancionada la persona que proporcione ventaja a sus asociados, familiares, allegados, amigos o relacionados”.

En vez de castigar el pueblo con una sexta reforma que empobrecerá más a los pobres y reducirá la calidad de vida de la clase media, Danilo, para hacer lo que nunca se ha hecho en el país, debe pedirle a sus compañeros de partido, incluyendo a Leonel Fernández, explicar la procedencia de sus fortunas. (Los pendejos sabemos que la mayoría de los políticos que hoy exhiben riquezas extraordinarias, hace apenas unos años eran “unos muertos de hambre” que no tenían “ni con qué caerse muertos”). Y así lo ordena la Constitución, en el artículo 146, numeral tres: “Es obligatoria, de acuerdo con lo dispuesto por la ley, la declaración jurada de bienes, de las y los funcionarios públicos, a quienes corresponde siempre probar el origen de sus bienes, antes y después de haber finalizado sus funciones o a requerimiento de la autoridad competente”.

Lo dice la Constitución, insisto: los funcionarios “siempre deben probar el origen de sus bienes”. ¿Por qué el Ministerio Público,  que es “la autoridad competente”, no le ha pedido a los culpables del déficit que expliquen el “origen de sus bienes”? ¿Por qué Danilo no hace cumplir la Constitución que juró, “cumplir y hacer cumplir”, ordenándole al Procurador General de la República exigirle a todos los que manejaron recursos públicos en el Estado explicar el origen de sus fortunas como manda la Ley?

En su discurso de toma de posesión Danilo dijo convocar al pueblo “para que luchemos por cosas muy concretas”, entre las que citó “construir un país ético y transparente, basado en la meritocracia y en el combate implacable y vigoroso, a todas las formas de impunidad”. Se desdice cuando protege a los que se robaron o malgastaron 187 mil millones de pesos del presupuesto de la nación.

Danilo prometió solemnemente ser “amoroso con los buenos, los honestos y los humildes”. Igualmente “implacable con los deshonestos, los oportunistas, y los soberbios”. Pero está haciendo justamente lo contrario. Está castigando a los buenos, los honestos y los humildes, para proteger a los deshonestos y los oportunistas que se enriquecieron ilícitamente con el dinero del pueblo. Para los honestos, más impuestos; para los deshonestos impunidad y protección. Los pendejos debemos pedir que el gobierno haga cumplir la Constitución de la República. ¡Eso nada más!

Cuando asumió la presidencia de la República Danilo pidió ser juzgado por sus hechos. ¡Eso justamente es lo que haré durante todo  su mandato!

 

Comenta con tú facebook

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *