SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La mudanza hacia las nuevas instalaciones de la Embajada  y el Consulado de los Estados Unidos no solo ha llevado consigo equipos y personal humano, sino también, a los tradicionales buscones y comerciantes informales que basaban su economía en la masiva demanda de servicios. Ahora que su fuente de ingresos se traslada a las afueras de la ciudad, ¿Se irán ellos también o buscarán otras alternativas?

“Halando aire del viernes para acá”, esto es parte del sentir de uno de los 300 buscones que dia a dia se apostaban en las antiguas instalaciones del Consulado de los Estados Unidos que con la mudanza, han tenido que cambiar su forma de vida y la de sus familiares.

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Si la actividad de la que dependía la alimentación de sus familias se ha mudado, muchos de ellos entienden que lo que deben hacer es irse detrás de ella.

Desde este lunes, los servicios consulares y diplomáticos de Estados Unidos operan desde la avenida República de Colombia, próximo a la Jacobo Majluta, vías que bordean a la capital por su extremo noroeste. Son al menos 12 kilómetros del centro de la ciudad. Pero la necesidad, aparentemente, pesa más que la distancia.

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Los buscones son una práctica vieja, común y conocida entre quienes se apuestan a gestionar visas de paseo y residencia en el Consulado Americano, personas que buscan todos los mecanismos para sacarles unos chelitos a los solicitantes con la promesa de facilitarles la obtención de sus documentos.

Aún desde sus nuevas instalaciones, el consulado mantiene su campaña anti fraude “No le hagas coro al maco” para orientar al público sobre la manera correcta y legal de obtener visas de paseo  y residencias.