Luis Amiama Tió, héroe nacional

Su juventud transcurrió en la Calle Mella, casi junto al Teatro Colón de San Pedro de Macorís, propiedad de los hermanos Cánepa.

Por Juan Carlos Stefan

SANTO DOMINGO.–  Luis Amiamia Tió, héroe del 30 de Mayo. La vía más importante de Arroyo Hondo  que  lleva su nombre, fue uno de los participantes en la conspiración que culminó con el ajusticiamiento de Trujillo. Era hijo de Luis Amiama y Carmela Tió. Nació en San Pedro de Macorís, el 9 de Noviembre de 1914.

Era hijo de Luis Arístides Amiama viajante de la casa comercial de Don Pedro Nadal y Carmela Tió Joubert. Nació en San Pedro de Macorís, el 9 de Noviembre de 1914. Tuvo 3 hermanos, Victoria Margarita, Fernándo Arturo y Mercedes Filomena

Su juventud transcurrió en la Calle Mella, casi junto al Teatro Colón de San Pedro de Macorís, propiedad de los hermanos Cánepa.

Estudió junto a sus hermanos, en la Escuela propiedad de doña Ercilia Gimbernard de Machado. En 1921 la familia entera se fue a la capital, mudándose en una casa frente a la catedral.

Su padre Don Luis Arístides, falleció de una pulmonía a la corta edad de 33 años, el 10 de abril de 1923, por lo que la viuda decidió volver a San Pedro de Macorís, donde se dedicó a la costura para poder sacar a flote a su familia.

De nuevo en 1937, la familia se traslada a la capital.

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Durante parte de la Era Trujillista, le sirvió como secretario particular de Virgilio Trujillo, hermano del tirano Rafael Leonidas Trujillo Molina,cargo que le llevó luego a diferentes posiciones en el tren gubernamental

En 1952 fungió como presidente administrativo del Distrito Nacional, cargo que en esa época, era similar al de Acalde.

A causa de las rencillas existentes en un momento entre los hermanos Trujillo, fue despedido de su puesto, pero pronto recuperó el favor del régimen. Trujillo le ofreció la secretaría de Obras Públicas, pero propietario de una empresa llamada La Cigüeña, dedicada a transportar mudanzas, se las ingenió para convencerlo de la necesidad de entregarse de lleno a su negocio, y el tirano le aceptó la negativa.

Con 46 años de edad, fue partícipe de la conspiración para ajusticiar al dictador. Se le asignó la tarea de ganarse al general José René Román, secretario de Estado de las Fuerzas Armadas, quien, una vez desaparecido Trujillo, encabezaría una junta cívico-militar que se encargaría de organizar elecciones presidenciales en 1962.

Por no haber localizado su escondite, fue uno de los pocos que sobrevivieron a los asesinatos que los esbirros del régimen cometieron para vengarse de los miembros del complot. Después de ajusticiar a Trujillo, se refugió en la casa de Andrés Freites y más tarde a la casa ubicada en el sector La Julia, perteneciente a los esposos Tabaré Álvarez y Josefina Gautier de Álvarez, en la que sobrevivió durante seis meses, la mayor parte del tiempo detrás de una falsa pared dentro de un closet, del que únicamente salir en las noches cuando le llevaban la comida y los periódicos del día. Así estuvo hasta la salida de la familia Trujillo del país uno de los hombres más buscados junto a Antonio Imbert Barreras por su participación en el ajusticiamiento del tirano.

El presidente Joaquín Balaguer le otorgó el grado de general junto a Antonio Imbert Barreras, para de este modo protegerlo de cualquier intento de agresión. En 1974 fundó el Partido Liberal Evolucionista, ya desaparecido. Falleció el 6 de diciembre de 1980 en Estados Unidos, a la edad de 66 años.