Mandela, de 94 años, quien ha sufrido achaques de salud durante varios años, ha pasado casi todo el mes de diciembre en un hospital de Pretoria -su estancia médica más prolongada desde su salida de prisión en 1990-.
Tras recibir el alta hospitalaria el pasado 26 de diciembre, ha recibido tratamiento en su casa de Johanesburgo.
«El presidente Mandela ha hecho progresos constantes y clínicamente continúa mejorando», señala el comunicado de la oficina del presidente.
Mandela se ha recuperado de su intervención quirúrgica y la infección pulmonar, asegura, citando a su equipo médico.
El Nobel de la Paz tiene un historial de problemas pulmonares que se remonta a cuando contrajo tuberculosis como prisionero político. Pasó 27 años en prisión, incluyendo 18 años en Robben Island. En 1994, se convirtió en el primer presidente negro de Sudáfrica.