La inseguridad se ha convertido en una pesadilla cotidiana. Aumentan los crímenes, se multiplican los asaltos y la población siente que vive a merced del miedo. La gente no quiere excusas, quiere respuestas y acción.
La inseguridad se ha convertido en una pesadilla cotidiana. Aumentan los crímenes, se multiplican los asaltos y la población siente que vive a merced del miedo. La gente no quiere excusas, quiere respuestas y acción.