Por primera vez en casi una década, los maestros de la ADP quieren concentrarse en hacer bien su trabajo. No desean ruido a corto ni a mediano plazo porque sacar 100 en su evaluación de desempeño es ahora el objetivo prioritario. Y no es que esté mal querer lograrlo. Lo que apena es que el compromiso de ser el mejor maestro no sea permanente, para el beneficio de los estudiantes dominicanos, y esté íntimamente relacionado con la garantía de recibir un incentivo salarial de hasta un 32 %, dependiendo del desempeño mostrado. Así sí…

Suscribete al newsletter de Noticias SIN