El Poder Judicial encontró el camino para mejorar lo que siempre pudo mejorar. Dicen que el diálogo era la puerta. Eligieron la huelga. Y en el camino aparecieron influencers pagados y un árbol de Navidad de 11 millones. Sí, era una decoración estructural reusable. Pero la explicación llega después del escándalo y del tremendismo. El daño no es al presupuesto. Es a la confianza en la justicia dominicana. ¿Qué tribunal juzga a los que juzgan cuando el show opaca la sentencia?

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