La palabra que incomoda

La reforma es una tarea pendiente, no un tabú. El rezago en inversión pública no se soluciona con un solo intento, sino con acciones continuas.

  • Se cuestiona el escándalo por hablar de otra reforma semanas después de aprobar una.
  • El texto sostiene que persiste una deuda social que impide dar por cerrado el tema.
  • Se afirma que el rezago en inversión pública y modernización no se resuelve en un solo intento.
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Arte gráfico de la sección Me lo dijo Adela, usado en la noticia El circo eléctrico, sobre la discusión entre PLD y PRM en torno a la reducción de las pérdidas eléctricas en República Dominicana.

Hay quienes se escandalizan de que se hable de “reforma” a pocas semanas de haber aprobado una.
Como si la palabra se gastara, como si un país con esta deuda social pudiera darse el lujo de agotar el tema. Reforma no es una mala palabra, es una tarea pendiente. El rezago en inversión pública y modernización no se resuelve en un solo intento. El tabú no debería ser mencionarla, sino conformarse con la última y llamarla suficiente.

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