internet en el que explican sin nombres de víctimas ni perpetradores algunas historias de acoso sexual en la Eurocámara.
"No existe oficialmente ni una denuncia de acoso sexual en el Parlamento Europeo. Obviamente no es que esto sea un oasis sin acoso alejado del resto de la sociedad, es que el sistema no funciona y las víctimas no se sienten protegidas como para denunciar", explicó la asistente española Arantxa Calvera.
La toma de conciencia contra el acoso se ha materializado en Marruecos en el reparto de miles de silbatos que las mujeres pueden usar para reclamar ayuda en caso de ataque, pero también en campañas a través de redes sociales, en un año en el que tuvo lugar el primer juicio - en Fez - por un caso de acoso sexual callejero, aunque finalmente la víctima retiró su denuncia.
Por el contrario, en Francia tuvo lugar la primera condena en aplicación de una ley contra la violencia machista, por la cual un hombre de 30 años fue castigado con nueve meses de prisión y una multa de 300 euros después de haber tocado las nalgas de una joven y de llamarla "puta".
Otra sentencia, por la que cinco jóvenes fueron condenados por abusos pero no por violación por el sexo en grupo con una chica durante los Sanfermines de 2016, generó una gran movilización y protestas en las calles de España y el anuncio del Gobierno socialista de una revisión del Código Penal para una mejor tipificación de los delitos sexuales.
Las acusaciones se llevaron por delante a numerosos políticos en diferentes parte del mundo, desde Escocia a la India, pasando por Canadá y Japón, país éste en el que el Gobierno obligará a todos sus altos funcionarios a realizar cursos de prevención contra el acoso sexual, tras una serie de escándalos.
Y en el país más poblado del mundo, China, las historias de mujeres víctimas agresiones sexuales se han empezado a difundir pese a las dificultades que ponen las autoridades después de que en enero una estudiante denunciara en la red social a un profesor de la Universidad de Beihang.
Denuncias que son clave para acabar con el silencio y la impunidad y terminar con la violencia machista, proclamó recientemente la ONU con motivo del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.