Santo Domingo.– El Ministerio de Educación de la República Dominicana (MINERD) reafirmó este viernes su compromiso firme con la convivencia escolar y la protección del personal educativo, tras un incidente ocurrido en un centro educativo del Distrito Educativo 15-02, en la Regional 15 de Santo Domingo.
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En su comunicado, el MINERD expresó su rechazo categórico a cualquier forma de violencia en los centros educativos y manifestó su solidaridad con el docente afectado, asegurando que situaciones como esta no representan los valores que la institución promueve en todos los niveles del sistema educativo.
Las autoridades locales y regionales, junto con los organismos competentes, coordinaron de manera inmediata las acciones necesarias, garantizando que se siguiera el debido proceso establecido por la normativa vigente y se involucrara a las familias de los estudiantes implicados.
El ministerio recordó que las escuelas deben ser espacios de respeto, diálogo y formación integral en valores. Reiteró que cualquier conflicto debe abordarse a través de los mecanismos institucionales existentes, incluyendo programas de convivencia escolar, mediación entre las partes involucradas y orientación socioemocional, reforzando así la corresponsabilidad entre docentes, estudiantes y familias.
En este sentido, el MINERD destacó que la colaboración activa de todos los actores educativos es fundamental para prevenir y gestionar de manera efectiva los conflictos, asegurando ambientes seguros y armónicos para el aprendizaje.
Asimismo, la cartera educativa enfatizó que la violencia no tendrá cabida en las aulas y que seguirá implementando estrategias preventivas, fortaleciendo la formación en cultura de paz y promoviendo el trabajo articulado con la comunidad educativa.
Estas acciones buscan consolidar entornos protectores donde los estudiantes puedan desarrollarse plenamente, y los docentes puedan ejercer su labor con seguridad y respeto.
El ministerio concluyó reafirmando su compromiso con la construcción de ambientes escolares libres de violencia, seguros y propicios para el aprendizaje, subrayando que cada centro educativo debe ser un espacio donde los valores de respeto, tolerancia y solidaridad guíen las relaciones entre todos los miembros de la comunidad educativa.