Por: Ana Paula González
SANTO DOMINGO.- Los pregones de quienes realizan oficios tradicionales ya casi no se escuchan en las calles, una muestra de cómo la modernidad cada vez más desplaza esta manera de ganarse la vida.
Hoy en día, el progreso y las nuevas tecnologías han provocado que una gran cantidad de oficios tradicionales hayan desaparecido de las calles del país o que cada vez se haga más difícil encontrar a quien los trabaje.
De su lado, quienes llevaban toda una vida aprendiendo y ejerciendo estos oficios dicen que esta ha sido la fuente de ingreso de sus hogares toda una vida, por lo que necesitan ser más apoyados.
A raíz del covid-19, estos trabajos se han visto en la necesidad de reinventarse para poder captar más clientela e ir a la par de la modernización en el país.
La contradicción del desarrollo a nivel nacional ha dejado estos oficios tradicionales en el olvido, según expresaron quienes a día de hoy aún lo ejercen.