El Ministerio Público, a través del magistrado Wilson Camacho, informó que el tribunal valoró como elemento central la gravedad de los hechos, los cuales fueron calificados por el juez como crueles y extremadamente graves.
Durante su análisis, el magistrado describió la situación como una
traición
, una locura colectiva e incluso la comparó con una forma de
holocausto
, en consonancia con la posición presentada por el órgano acusador.
Asimismo, el juez tomó en cuenta la colaboración ofrecida al Ministerio Público, y sobre esa base dictó prisión preventiva contra siete de los imputados, quienes fueron enviados a los centros de corrección Najayo Hombres y Najayo Mujeres. Para los otros tres imputados, el tribunal ordenó arresto domiciliario, garantía económica e impedimento de salida del país.
En sentido general, los 10 imputados permanecen privados de libertad dentro de este proceso.
Posteriormente, el Ministerio Público indicó que enfocará su trabajo en dos líneas principales: lograr que todos los involucrados comparezcan ante el banquillo de los acusados por hechos calificados como atroces y presentar en el menor tiempo posible la segunda fase del caso, denominada versión 2.0.