Santiago de Chile.— El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, sostuvo este martes diversas bilaterales con jefes de Estado y de Gobierno que llegaron al país para asistir mañana a la ceremonia de cambio de mando, de la que se bajó a última hora el mandatario brasilero Luiz Inácio Lula da Silva.
«Esperamos hacer todas las gestiones para recuperar la institucionalidad, que cada chileno sienta más paz y orden y se dé cuenta de que Chile tiene una gran oportunidad de crecer«, afirmó Kast a los medios a las puertas del Palacio Cousiño, en Santiago, antes de iniciar las reuniones.
Kast, exdiputado ultracatólico de 60 años, será el primer mandatario de extrema derecha en llegar al poder en la democracia chilena y el primero en respaldar la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

El primer jefe de Estado recibido por Kast fue el costarricense Rodrigo Chaves, seguido por el rey Felipe VI de España, quien también se reunió con el presidente saliente, Gabriel Boric.
Posteriormente, Kast recibió a Daniel Noboa (Ecuador), Nasry Asfura (Honduras) y Rodrigo Paz (Bolivia). Se prevén encuentros con José Raúl Mulino (Panamá) y Javier Milei (Argentina).
Aunque se esperaba que la cumbre incluyera a líderes de la ultraderecha mundial —a la que Kast visitó entre diciembre y febrero— finalmente no asistirán Viktor Orbán, Nayib Bukele ni Giorgia Meloni, así como Santiago Abascal de España, por la campaña electoral de Castilla y León.
La sorpresa de la jornada la protagonizó el brasileño Lula da Silva, quien canceló su viaje y envió al canciller Mauro Vieira. La decisión se anunció un día después de que el senador ultraderechista Flávio Bolsonaro confirmara su viaje a Chile.
Pese a divergencias ideológicas, Lula y Kast se habían reunido el 28 de enero en Ciudad de Panamá para reforzar la cooperación bilateral en seguridad y estabilidad regional.
Kast será investido presidente al mediodía del miércoles en el Parlamento chileno, en Valparaíso, y luego se trasladará a Santiago para su primer discurso oficial desde La Moneda.
Padre de 9 hijos y antiabortista, el futuro mandatario ha prometido no dar la «batalla cultural» en libertades individuales y derechos sexuales, y establecer un «Gobierno de emergencia» centrado en seguridad, migración irregular y economía.
Sucederá en el cargo a Gabriel Boric, quien encabezará la recepción oficial con delegaciones internacionales y ofrecerá su último discurso como presidente en cadena nacional antes de abandonar La Moneda a sus 40 años, tras liderar una nueva generación de izquierda.