San José.– El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, cuyo país abolió el Ejército desde 1948, defendió este miércoles la cumbre ‘Escudo de las Américas‘ liderada por Estados Unidos y no descartó el apoyo militar de esa nación para combatir el crimen organizado.
«Si tuviéramos que pedir apoyo de fuerza militar tendremos que ir a la Asamblea Legislativa. ¿De qué se espantan? Necesitaríamos los votos que sean necesarios de nuestra Asamblea, de nuestros diputados», dijo Chaves en su conferencia de prensa semanal.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, formalizó el pasado sábado la creación de una coalición militar junto a un grupo de presidentes latinoamericanos de derecha, entre ellos Chaves, para derrotar a los carteles del narcotráfico.

Ante críticas de la oposición y una acción de inconstitucionalidad presentada ante la Sala Constitucional, Chaves aseguró que «nadie está hablando de fuerza militar necesariamente» y enfatizó la necesidad de contar con apoyo para la Policía del país.
«No estamos hablando más que de asegurarnos de que la capacidad de respuesta de nuestras fuerzas policiales tenga la misma proporción que la capacidad de ataque de estas fuerzas (narcotraficantes) que son combatientes no estatales», explicó el mandatario.
Chaves señaló que la participación de Costa Rica en el ‘Escudo de las Américas‘ se encuentra dentro de la ley y la Constitución Política, y afirmó que «nunca hace falta un borracho en una vela» al referirse a la acción de inconstitucionalidad presentada por el secretario general del opositor Partido Liberación Nacional, Miguel Guillén.
La Carta Magna establece en su artículo 12 la abolición del Ejército, y en el 121 indica que la Asamblea Legislativa autoriza el ingreso de tropas extranjeras al país y la permanencia de naves de guerra en puertos y aeródromos.
«Si Dios, ojalá no lo quiera, dice que va a haber violencia en este país, no queremos tener a nuestras fuerzas policiales totalmente desamparadas como en el caso de México, donde carteles, que son organizaciones militares no estatales, puedan matar a nuestra Policía y nuestra gente», declaró Chaves.
Por su parte, la presidenta electa, Laura Fernández, quien también participó en la cumbre, calificó la lucha contra el crimen organizado en Costa Rica como «una batalla de burro amarrado contra tigre suelto» y aseguró que durante su Gobierno, que iniciará el 8 de mayo, no permitirá que los carteles se apoderen del país.
«Se asombran cuando deberían alegrarse y ver que con profundo sentido de responsabilidad, con la vida y la tranquilidad de las familias costarricenses, hemos buscado caminos al amparo de las leyes de nuestro país para tener alianza, para que Costa Rica no se quede sola frente a un flagelo que se fortalece cada día con recursos y tecnología», concluyó Fernández.