Costa Rica produjo 98,6 % de su electricidad con fuentes renovables de agua, geotermia, viento, biomasa y sol durante el año 2025 y espera fortalecer su capacidad instalada para el 2030, anunció este miércoles el Gobierno.
El mandatario costarricense, Rodrigo Chaves, junto a la presidenta electa, Laura Fernández, informaron en la conferencia de prensa semanal que de esta forma el país ratifica el liderazgo en generación de energía sostenible.
El porcentaje también confirma la solidez del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) y el compromiso del ICE con una matriz basada en fuentes sostenibles. Ante los retos climáticos y operativos, Costa Rica se consolida como un referente en generación renovable», afirmó en un comunicado el presidente del ICE, Marco Acuña.
Para el año 2030, Costa Rica espera fortalecer su capacidad instalada de energía renovable con la incorporación de nuevos centros de producción que suman cerca de 600 megavatios (MW). El desarrollo de estas nuevas plantas geotérmicas, solares y eólicas estará a cargo del ICE, así como de generadores privados.
Los proyectos nuevos permitirán reforzar la seguridad energética del país y potenciar aún más la diversificación de la matriz eléctrica, para responder al crecimiento de la demanda y adaptarnos con mayor eficiencia a la variabilidad climática», dijo el gerente de Electricidad del ICE, Verny Rojas.
Costa Rica es un país considerado como un ejemplo en la generación de energía con fuentes limpias. El país sobrepasó el 98 % de generación renovable en su sistema eléctrico nacional durante varios años hasta que en 2023 la generación con fuentes limpias cayó al 91,3 % y en 2024 la situación empeoró con un 89,4 %.
Además, las autoridades destacaron que el impulso a las energías renovables también forma parte de la estrategia del país para reducir las emisiones de carbono y avanzar hacia la descarbonización de la economía, uno de los principales objetivos ambientales de Costa Rica.
Con el fortalecimiento de su matriz energética limpia, el país busca no solo garantizar el suministro eléctrico a largo plazo, sino también mantener su posición como referente mundial en políticas de sostenibilidad y lucha contra el cambio climático.