Guayaquil (Ecuador), 11 mar (EFE).- Ecuador y Estados Unidos firmaron este miércoles un acuerdo con el que formalizaron la apertura de la primera oficina del Buró Federal de Investigaciones (FBI, en inglés) en el país andino, que tendrá como objetivo apoyar en el combate a los grupos de crimen organizado transnacional.
Esta es una alianza que permitirá enfrentar con mayor eficacia a las redes del crimen organizado transnacional», dijo el ministro del Interior, John Reimberg, durante el acto, desarrollado en Quito.
Además de la apertura de la oficina, se creó una nueva unidad policial que permitirá a ambos países mejorar su capacidad conjunta para «identificar, desmantelar y llevar ante la Justicia a quienes trafican drogas, lavan dinero, contrabandean armas y financian el terrorismo», de acuerdo con información proporcionada por la Embajada de Estados Unidos en Ecuador.

La cooperación en materia de seguridad entre Ecuador y Estados Unidos se ha fortalecido en los últimos años ante el incremento de la violencia vinculada al narcotráfico y al crimen organizado en el país sudamericano.
Ecuador, que durante décadas fue considerado uno de los países más seguros de la región, ha experimentado un aumento significativo de homicidios, extorsiones y delitos relacionados con el tráfico de drogas, debido a la presencia de bandas locales asociadas a cárteles internacionales.
En este contexto, el Gobierno ecuatoriano ha impulsado acuerdos de colaboración con distintos organismos internacionales para reforzar sus capacidades de investigación e inteligencia.
Estados Unidos, a través de agencias como el FBI y la DEA, ha mantenido programas de cooperación con Ecuador enfocados en el combate al narcotráfico, el lavado de activos y otros delitos transnacionales, incluyendo capacitación, intercambio de información y asistencia técnica a las fuerzas de seguridad del país.
Otro factor que ha impulsado esta cooperación es la ubicación estratégica de Ecuador en la región andina y en la costa del Pacífico, lo que lo ha convertido en un punto clave para el tránsito de drogas hacia Estados Unidos y Europa.
En los últimos años, las autoridades ecuatorianas han detectado un aumento en el uso de sus puertos, especialmente en Guayaquil, para el envío de cargamentos de cocaína ocultos en contenedores comerciales.
Ante este escenario, el Gobierno ecuatoriano ha intensificado las acciones contra el crimen organizado mediante estados de excepción, operativos militares y reformas legales para endurecer las penas contra los delitos relacionados con el narcotráfico.
La apertura de una oficina del FBI forma parte de estas estrategias para fortalecer el intercambio de inteligencia, mejorar las investigaciones criminales y apoyar la persecución de redes delictivas que operan en varios países.
Asimismo, Estados Unidos mantiene acuerdos de cooperación en seguridad con varios países de América Latina, enfocados en combatir el narcotráfico, la trata de personas, el tráfico de armas y el lavado de dinero. Estas alianzas buscan reforzar las capacidades institucionales de los gobiernos de la región frente a organizaciones criminales que operan de manera transnacional.