Ciudad de México.– La líder del opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la región de Costa Chica, Guerrero, Claudia Ivett Rodríguez, murió tras un ataque armado, confirmaron este jueves el coordinador del partido en el Senado, Manuel Añorve, y el comité de dirección estatal del PRI.
A través de sus redes sociales, Añorve condenó el “cobarde asesinato” de su compañera y expresó su solidaridad con la familia y allegados tras el trágico suceso.
«Exigimos a las autoridades una investigación a fondo y resultados inmediatos. Este crimen no puede quedar impune. ¡Exigimos justicia!», dijo en una publicación en X.
La líder local del PRI, quien también fue comisaria en la comunidad de Milpillas, fue asesinada la noche del miércoles mientras trabajaba en su tienda de barrio, según medios locales.
Hasta el momento, las autoridades no se han pronunciado sobre el asesinato, aunque funcionarios de la Fiscalía estatal acudieron al lugar para el levantamiento del cadáver e iniciar la investigación.
Tampoco se ha revelado la identidad de los autores ni el móvil del crimen. Guerrero es uno de los estados más violentos de México, con un elevado número de homicidios, aunque el Gobierno federal asegura que los asesinatos han caído un 44 % en los primeros 17 meses de la presidencia de Claudia Sheinbaum.

Relevancia política y social:
Este tipo de crímenes genera alarma social y presiona a los gobiernos a garantizar la protección de líderes políticos. Además, los asesinatos políticos afectan la estabilidad institucional y la confianza ciudadana en los procesos democráticos.
Violencia política en México:
En México, los políticos y líderes de partidos locales han sido víctimas de ataques armados por razones vinculadas al conflicto político, la delincuencia organizada o disputas locales. Esta violencia afecta especialmente a líderes de regiones con alta incidencia de crimen y narcotráfico, como Guerrero.
Contexto de Guerrero:
El estado de Guerrero es históricamente uno de los más violentos del país, con altos índices de homicidios, secuestros y presencia de grupos criminales. Aunque el Gobierno federal reporta una disminución de crímenes en los últimos meses, la percepción de inseguridad sigue siendo alta.
Ataques a liderazgos locales:
Los líderes comunitarios y políticos locales, como comisarios y dirigentes de partidos, son objetivo frecuente de agresiones debido a su influencia en las comunidades y su participación en procesos electorales o decisiones locales.
Medidas de seguridad y respuesta oficial:
Tras ataques violentos, las autoridades estatales y federales suelen desplegar fuerzas policiales y activar investigaciones a través de las fiscalías locales para esclarecer los hechos, aunque la identificación de autores y móviles no siempre es inmediata.