Lima.- Más de 7.000 fiscales serán destinados en Perú para prevenir la comisión de delitos electorales durante los comicios generales del 12 de abril.
Un comunicado del Ministerio Público del Perú señaló que se realizará un operativo nacional para proteger el voto ciudadano.
La institución precisó que la supervisión se extenderá antes, durante y después de las elecciones, con el fin de garantizar la legalidad del proceso.
Prevención y control antes de las elecciones
La Coordinación Nacional de Fiscalías Especializadas indicó que los funcionarios buscarán asegurar un desarrollo transparente de los comicios.
El objetivo principal será prevenir ilícitos y proteger la voluntad popular, además de orientar a la ciudadanía.
En la etapa previa, los fiscales realizarán operativos junto a la Policía Nacional del Perú y otras autoridades.
Estas acciones estarán enfocadas en evitar delitos como la compra de votos, la coacción al elector y la suplantación de identidad.
También se vigilarán otras faltas como la propaganda indebida y la falsificación de documentos.

Supervisión durante la jornada electoral
El día de las elecciones, representantes del Ministerio Público acudirán a los centros de votación para supervisar el proceso.
Su labor será actuar de forma inmediata ante cualquier hecho que vulnere la legalidad o la voluntad ciudadana.
Además, se realizará una vigilancia constante en los alrededores para prevenir irregularidades.
Entre ellas, la compra de votos, la venta indebida de alcohol y otras conductas que afecten el desarrollo electoral.
El Ministerio Público reafirmó su compromiso con la defensa de elecciones libres y seguras.
Más de 27 millones de peruanos están convocados a elegir autoridades para el periodo 2026-2031.
- Este proceso incluye la Presidencia, vicepresidencias, el Congreso y representantes al Parlamento Andino.
En caso de no obtener mayoría absoluta, se realizará una segunda vuelta entre los dos candidatos más votados el 7 de junio.
Antecedentes generales
Los procesos electorales en Perú han estado históricamente marcados por la necesidad de garantizar la transparencia y la legitimidad del voto ciudadano. A lo largo de los años, el país ha enfrentado desafíos como denuncias de fraude, compra de votos y conflictos políticos que han puesto en cuestión la confianza en las instituciones democráticas.
Para hacer frente a estos problemas, el Ministerio Público del Perú ha desarrollado estrategias de prevención mediante el despliegue de fiscales en todo el territorio nacional. Estas acciones buscan evitar delitos electorales como la coacción al votante, la suplantación de identidad y la manipulación de resultados.
Además, la coordinación con entidades como la Policía Nacional del Perú ha sido clave para reforzar la seguridad durante los comicios. Este trabajo conjunto permite realizar operativos antes y durante la jornada electoral, con el objetivo de disuadir conductas ilegales y asegurar el orden público.
