La fuerza pública de Panamá incautó un total de 1.897 paquetes de droga ocultos en dos contenedores de una embarcación que estaba anclada en el Caribe panameño y que tenía como destino final a Bélgica.

Según informó este miércoles el Servicio Nacional Aeronaval (Senan) en un comunicado, el barco se trata de un buque mercante en tránsito por Panamá y que estaba fondeado en Bahía Limón, provincia de Colón, con origen en Posorja, Ecuador, y destino final a Antwerp, Bélgica.

Detalles del decomiso

El decomiso de este voluminoso cargamento de estupefacientes es el segundo que se produce en esta semana, tras la incautación, el lunes 13 de abril, de 1.048 paquetes de droga en el Pacífico panameño y el arresto de tres personas por su presunta vinculación con el alijo.

En Panamá, los paquetes de droga decomisados suelen tener un peso aproximado de un kilogramo cada uno, y la sustancia ilícita más incautada por las autoridades es la cocaína.

Panamá y narcotráfico

Las autoridades panameñas incautaron 129 toneladas de drogas en 2025 y 47,8 toneladas de precursores químicos, según las estadísticas del Ministerio Público.

  • Durante este año, el Senan lleva decomisadas 23,5 toneladas de droga a través de 29 operaciones, destaca esta entidad.

Panamá es utilizado como puente para la droga producida en Suramérica, cuyo destino principal es Estados Unidos, el mayor consumidor de cocaína del mundo, así como Europa.

Este nuevo decomiso reafirma el papel estratégico de Panamá en la lucha contra el narcotráfico internacional, siendo un punto clave en las rutas utilizadas por organizaciones criminales para movilizar grandes cargamentos de droga hacia Europa y otros destinos.

Las autoridades continúan intensificando los operativos de vigilancia y control, especialmente en puertos y zonas marítimas, donde se ha identificado un alto flujo de actividades ilícitas vinculadas al tráfico de estupefacientes.

A pesar de los constantes golpes al narcotráfico, las cifras evidencian que estas redes siguen operando con gran capacidad logística, lo que representa un desafío permanente para los organismos de seguridad en la región.

El compromiso de las fuerzas de seguridad panameñas se mantiene firme, apostando por la cooperación internacional y el fortalecimiento de sus estrategias para frenar el avance del crimen organizado y proteger la seguridad regional.