San José.— Ocho de los 25 migrantes deportados por Estados Unidos hacia Costa Rica el pasado sábado manifestaron temor de regresar a sus países de origen, informó la Dirección General de Migración y Extranjería.
El director de Migración, Omer Badilla, explicó que, según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), 16 personas desean acogerse al programa de retorno voluntario asistido, mientras ocho expresaron preocupación por volver y una abandonó el hotel donde se alojaban.
Badilla precisó que las autoridades brindarán alternativas de estancia a quienes no quieran regresar, al tiempo que subrayó que se ha respetado la libertad de tránsito de los migrantes.
Nacionalidades y condiciones del grupo
La Dirección de Migración detalló que quienes no desean el retorno asistido incluyen ciudadanos de Camerún, Kenia, Albania, India y China, reflejando la diversidad del grupo recibido.
El traslado de estos migrantes forma parte de un acuerdo firmado el pasado 23 de marzo entre el presidente Rodrigo Chaves y Estados Unidos, que permite el envío semanal de grupos de hasta 25 personas extranjeras deportadas.
En el grupo llegado el sábado hay 17 hombres y 8 mujeres de varios países, quienes reciben atención en salud, alimentación y hospedaje, además de asistencia para comunicarse con sus familiares.

Cuestionamientos y antecedentes del acuerdo
El Gobierno de Costa Rica asegura que el acuerdo con Estados Unidos garantiza el respeto a los derechos humanos, incluyendo la protección contra el retorno a países donde exista riesgo.
Sin embargo, la organización Refugees International expresó su preocupación al considerar que algunos migrantes no tuvieron la oportunidad de presentar solicitudes de asilo en territorio estadounidense.
En 2025, Costa Rica ya había recibido dos vuelos con cerca de 200 migrantes deportados desde Estados Unidos, incluidos menores de edad, como parte de un acuerdo similar.
Estos migrantes provenían de países como Afganistán, China, Rusia e India, en un flujo que evidenció la complejidad de la migración internacional hacia la región.
- Casi la mitad de ese grupo retornó voluntariamente a sus países, mientras otros solicitaron refugio en Costa Rica o permanecieron en centros de acogida.
Organizaciones no gubernamentales denunciaron el año pasado posibles vulneraciones de derechos, lo que ha mantenido el debate sobre este tipo de acuerdos migratorios.
