Madrid.- Aunque considera que en Venezuela “el cambio era necesario”, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, apuesta por una postura conciliadora y advierte que tomar partido lo convertiría en parte del problema.

El diplomático, con casi un año al frente del organismo, marca distancia con su antecesor Luis Almagro y prioriza el pragmatismo para facilitar soluciones sin confrontación directa.

Ramdin ofrece a la OEA como un mediador neutral, asegurando que busca facilitar el diálogo y encontrar salidas a la crisis.

Postura de la OEA sobre Venezuela

El secretario general insiste en que no tomará posición política, ya que eso afectaría el rol de la organización como negociador.

Señala que el objetivo es mirar al futuro del pueblo venezolano y evitar convertirse en parte del conflicto.

Afirma que el organismo busca comprender la situación y avanzar hacia una democracia plena en el país.

Reconoce a Delcy Rodríguez como figura de interlocución, aunque no ha tenido contacto directo con ella.

Indica que la decisión de reconocimiento corresponde a los Estados miembros, que mantienen posturas divididas.

Relación con actores internacionales

Ramdin confirmó contactos con líderes opositores como María Corina Machado y Edmundo González, reafirmando el enfoque en el diálogo.

Sobre el papel de Estados Unidos, considera sus acciones como bilaterales y fuera del ámbito de la OEA.

Sugiere que la cooperación internacional puede ser positiva si contribuye a la estabilidad y democracia.

Defiende que las soluciones deben surgir del liderazgo venezolano, con apoyo externo cuando sea necesario.

Posición sobre Cuba y la región

Respecto a Cuba, señala que es un miembro no activo, aunque la OEA está abierta a ofrecer asistencia.

Expresa preocupación por posibles conflictos y aboga por un hemisferio pacífico sin intervenciones militares.

Destaca que en América existe una diversidad de posiciones, más que una simple polarización.

Estas diferencias influyeron en el aplazamiento de la Cumbre de las Américas en República Dominicana.

Retos de la OEA y contexto regional

Ramdin considera que la OEA debe reformarse y reestructurarse ante los desafíos actuales.

Subraya avances en derechos humanos en el continente, aunque reconoce déficits democráticos en algunos países.

Finalmente, sostiene que la polarización es una realidad persistente, pero insiste en mantener principios y cooperación.