Ciudad de México.- El gobernador del estado de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, aseguró este miércoles que “carece de veracidad y fundamento” la acusación presentada en Nueva York que lo vincula con el narcotráfico.
La denuncia, formulada por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, señala presuntos nexos del mandatario con líderes del Cártel de Sinaloa.
El funcionario mexicano respondió públicamente a través de sus redes sociales, donde expresó un rechazo categórico a las imputaciones y cuestionó su sustento legal.
Rechazo oficial del gobernador
Acusaciones desde Estados Unidos
“Rechazo categórica y absolutamente las imputaciones formuladas en mi contra”, afirmó Rocha, insistiendo en que las acusaciones no tienen fundamento alguno.
El gobernador sostuvo que los señalamientos serán desmentidos con contundencia, asegurando que presentará los elementos necesarios en el momento oportuno.
Asimismo, reiteró que la acusación carece de pruebas sólidas, lo que, según su postura, evidencia debilidad en el caso presentado por las autoridades estadounidenses.

El caso ha generado atención tanto en México como en Estados Unidos, debido a la relevancia política del mandatario y a la histórica influencia del narcotráfico en la región de Sinaloa.
Sinaloa es considerado el bastión del Cártel de Sinaloa, uno de los grupos más poderosos del mundo, que ha mantenido influencia en el tráfico internacional de drogas, redes financieras ilícitas y estructuras de corrupción.
- Desde finales del siglo XX, este cártel ha estado asociado a figuras como Joaquín El Chapo Guzmán, cuya captura y posterior extradición a Estados Unidos marcó un punto clave en la cooperación bilateral en materia de seguridad.
En paralelo, la relación entre México y Estados Unidos ha incluido una estrecha colaboración en la lucha antidrogas, con agencias estadounidenses investigando redes criminales que operan en ambos países.
Investigaciones en EE.UU.
Señalamientos a funcionarios públicos
La Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York ha sido una de las principales instancias en procesar casos de narcotráfico internacional, incluyendo acusaciones contra líderes criminales y presuntos colaboradores.
En los últimos años, estas investigaciones han comenzado a incluir señalamientos contra figuras políticas, lo que ha generado controversia y tensiones diplomáticas entre ambos países.
Diversos casos han evidenciado la posible infiltración del crimen organizado en estructuras gubernamentales, especialmente a nivel local y estatal en México.
Estas acusaciones suelen basarse en testimonios de testigos protegidos, documentos judiciales y operaciones encubiertas, lo que a menudo provoca debates sobre la solidez de las pruebas.
En este contexto surge el caso del gobernador Rubén Rocha Moya, quien enfrenta señalamientos que él mismo ha rechazado categóricamente.
El mandatario ha insistido en que las imputaciones carecen de fundamento legal y veracidad, asegurando que demostrará su inocencia en las instancias correspondientes.