El Banco Central de Nicaragua destacó este jueves la alta resiliencia de la economía en su país, la más pequeña de Centroamérica, al señalar que se mantiene «sólida» en medio de los conflictos geopolíticos actuales, como el del estrecho de Ormuz.
Así, el principal riesgo considerado en este informe es un deterioro del crecimiento de la economía mundial, producto de la incertidumbre sobre conflictos geopolíticos y nuevas presiones inflacionarias que incida en el desempeño económico de socios comerciales para el país», indicó el banco emisor.
- No obstante, la entidad monetaria sostuvo que el «análisis de escenarios de estrés simulados refleja una alta resiliencia de la economía y del sistema financiero al riesgo identificado».
Riesgos y resiliencia
En un contexto de mayor incertidumbre externa, las autoridades financieras nicaragüenses continuarán promoviendo una mayor intermediación bancaria para el financiamiento de las actividades económicas y la estabilidad financiera.
Asimismo, el documento afirmó que el fortalecimiento del marco regulatorio monetario y financiero, realizado recientemente, aumentó el conjunto de herramientas a disposición de las autoridades para mitigar los riesgos a los que está expuesta la economía nicaragüense.

En su informe, la entidad destacó que el desempeño de la economía nicaragüense continúa mostrando un crecimiento económico sostenido, pese a que el ingreso anual por habitante fue de 2.953 dólares en 2025, el más bajo de Centroamérica, según los datos oficiales.
En tanto, en el mercado laboral, la tasa de desempleo permanece baja (2,7 %) y el empleo formal se mantuvo estable, mientras se espera que la inflación continúe en niveles bajos (2,7 % en 2025), consistente con una política monetaria y fiscal equilibrada, subrayó el banco central.
Todo lo anterior está favoreciendo la estabilidad financiera y una reducción en las vulnerabilidades del Sistema Financiero Nacional. No obstante, persisten los riesgos para la estabilidad financiera mundial, producto de los conflictos geopolíticos, presiones inflacionarias, crecientes riesgos de un mayor endurecimiento de las condiciones financieras y vulnerabilidades en las instituciones financieras no bancarias, entre otros», advirtió la entidad.
Crédito y perspectivas
Por otro lado, el informe destacó la evolución positiva de la actividad crediticia, apalancada por el aumento de los depósitos del público, así como los niveles adecuados en la calidad del crédito y la rentabilidad.
Mientras los bancos y las financieras continuaron presentando reservas de liquidez por encima de los requerimientos regulatorios, lo que refleja una gestión prudente de los activos y pasivos, anotó la entidad.
Para 2026, el Banco Central de Nicaragua estima un crecimiento económico de entre un 3,5 % y un 4,5 %, con una inflación anual que oscilará entre un 2,5 % y un 3,5 %.
El producto interno bruto (PIB) de Nicaragua creció el 4,9 % en 2025; el 3,6 % en 2024; el 4,4 % en 2023; el 3,8 % en 2022; y el 10,3 % en 2021, tras contraerse en promedio el 2,7 % anual en el período 2018-2020, según los datos oficiales.
