Ginebra.Líbano “sigue implicado en esfuerzos diplomáticos para lograr un alto el fuego duradero y consolidado”, aunque considera imprescindible la retirada completa de Israel de su territorio, afirmó este miércoles la embajadora libanesa ante la ONU en Ginebra, Caroline Ziadeh.

Asimismo, la diplomática subrayó la necesidad del cese de la destrucción en aldeas libanesas, donde más de 38,000 viviendas han quedado reducidas a escombros, así como el retorno de desplazados internos tras el conflicto iniciado el pasado 2 de marzo.

Ziadeh ofreció estas declaraciones en un contexto marcado por los preparativos de una tercera ronda de conversaciones de paz, que podría celebrarse en Washington antes de finalizar la semana, aunque evitó ofrecer detalles sobre dichos contactos.

Llamado a la estabilidad regional

“En un momento de gran fragilidad regional, invertir en la estabilidad de Líbano es apostar por la paz y seguridad de todo Oriente Medio”, enfatizó la embajadora durante su comparecencia.

La representante reiteró que el país enfrenta una crisis de gran magnitud que “no ha provocado”, y denunció que las consecuencias del conflicto superan su capacidad, tras acusar a Israel de violaciones al derecho internacional.

Impacto humanitario y desplazamiento

  • Ziadeh informó que en las últimas horas Israel emitió nuevas órdenes de evacuación en al menos una docena de localidades, agravando la situación humanitaria en el país.

En ese contexto, recordó que el conflicto ha dejado 2,600 muertos y más de 8,200 heridos, además de dificultar el regreso de la población debido a la destrucción de infraestructuras y el colapso de servicios básicos.

Finalmente, denunció que la imposición de una “línea amarilla” militar por parte de Israel, que abarca cerca del 5 % del territorio libanés, continúa obstaculizando el retorno de miles de desplazados.

El conflicto entre Líbano e Israel tiene raíces profundas que se remontan a mediados del siglo XX, en el contexto de la creación del Estado israelí en 1948 y las tensiones derivadas del conflicto árabe-israelí. Desde entonces, la frontera sur libanesa ha sido escenario recurrente de enfrentamientos, desplazamientos y disputas territoriales.

Uno de los episodios más significativos fue la guerra civil libanesa (1975-1990), durante la cual diversos actores armados, incluidos grupos palestinos y fuerzas israelíes, operaron en territorio libanés, intensificando la inestabilidad interna y regional.