Ciudad de México.– En medio de los preparativos para el Mundial 2026 en la capital mexicana, familias de personas desaparecidas anunciaron que alistan protestas para denunciar una crisis nacional que, aseguran, ha sido ignorada incluso desde la zona donde la actual presidenta, Claudia Sheinbaum, consolidó parte de su carrera política.
En la alcaldía Tlalpan, al sur de la Ciudad de México, mientras las autoridades avanzan en los operativos de seguridad y logística para el evento deportivo, familiares de jóvenes desaparecidos se organizan entre fichas de búsqueda, reuniones con autoridades y redes de apoyo comunitario.
Las familias planean movilizaciones pacíficas desde el partido inaugural del Mundial en el Estadio Azteca, el 11 de junio, además de enviar cartas a embajadas para advertir sobre posibles riesgos de seguridad durante el torneo internacional.

“El país está de luto”: testimonios de las familias buscadoras
La madre buscadora Vanessa Gámez, quien busca a su hija desde hace nueve meses, aseguró que el objetivo de las protestas es que el mundo vea la realidad de un país que, según dijo, vive un duelo silencioso por las desapariciones.
Gámez afirmó que, a su juicio, para el Gobierno la búsqueda de desaparecidos “no es una prioridad” y criticó la narrativa oficial que en algunos casos clasifica las ausencias como voluntarias o las vincula con el crimen organizado sin investigación profunda.
La activista añadió que las familias buscan aprovechar la atención internacional del Mundial para visibilizar una crisis que supera los 134.000 casos de desapariciones registradas en México, de los cuales miles corresponden a la capital y al Estado de México.
Casos en Tlalpan y zonas de alto riesgo
Uno de los casos más recientes es el de Ana Amelí García Gámez, desaparecida en julio de 2025 en la zona del Ajusco, tras acudir a una caminata en el Pico del Águila, un área señalada por familiares como peligrosa por la falta de señal telefónica, cámaras de vigilancia y presencia policial.
También se encuentra el caso de Ollin Hernando Vargas Ojeda, desaparecido en noviembre de 2024 en la misma zona, cuyo paradero sigue sin conocerse pese a la detención de presuntos responsables, según denunciaron sus familiares.
Los padres de Ollin, Sandra Ojeda y Fernando Vargas, han impulsado la organización de familiares en Tlalpan, incluyendo la convocatoria de protestas durante el Mundial 2026 para exigir avances en las investigaciones de sus seres queridos.
Denuncias de impunidad y falta de respuestas institucionales
- Fernando Vargas afirmó que, a más de 17 meses de la desaparición de su hijo, la familia aún no tiene información concreta sobre su paradero, y denunció retrasos en la investigación y falta de resultados efectivos.
En la misma zona del Ajusco, familias han reportado otros casos recientes, incluyendo estudiantes de la UNAM desaparecidos durante actividades de senderismo, así como el odontólogo Luis Óscar Ayala y la menor Jimena, ambos vistos por última vez en 2025.
Las familias coinciden con señalamientos del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU, que ha advertido sobre la gravedad del fenómeno en México, al que califica como posible crimen de lesa humanidad.
Finalmente, los colectivos sostienen que la crisis responde a una estructura de impunidad, falta de coordinación institucional y burocracia, lo que ha impedido avances significativos en la localización de las personas desaparecidas.
