Ciudad de México.- La fotógrafa mexicana Abril Rojas, integrante de la reciente flotilla con ayuda para Gaza interceptada por Israel, aseguró que sufrió un “secuestro” de más de un día por parte del Ejército israelí.

La activista denunció además malos tratos, disparos y hacinamiento en condiciones extremas durante el operativo militar.

“Los militares nos llevaron a un buque de guerra y ahí empezaron las agresiones y las torturas, entre ellas las posiciones de rodillas y con las manos en la cabeza por mucho tiempo”, relató Rojas en entrevista con EFE desde Ciudad de México.

La fotógrafa explicó que viajó a México después de permanecer retenida durante dos noches junto a otras 174 personas que iban a bordo de la Flotilla Global Sumud.

Intercepción en alta mar

Denuncias de tortura y hacinamiento

El convoy de más de 50 embarcaciones salió a finales de abril de Barcelona con el objetivo de llevar ayuda humanitaria a Gaza.

Abril Rojas viajaba en el barco ‘Romántica’, junto a una tripulación integrada por nueve personas de distintas nacionalidades.

La flotilla llegó primero a Sicilia (Italia) y posteriormente intentó realizar una parada técnica en Grecia.

Sin embargo, antes de llegar al país, el 28 de abril, fueron interceptados por el Ejército israelí, recordó la activista mexicana.

“Eran aproximadamente las 7 de la noche y, de pronto, las comunicaciones y el internet fallaron. Fue cuestión de segundos”, afirmó.

Según su testimonio, una lancha de asalto con alrededor de diez militares israelíes llegó al barco mientras los agentes gritaban y apuntaban con armas de asalto.

“Nos decían: ‘No se muevan, manos arriba, vamos a disparar’”, aseguró.

Tras la intercepción, los militares trasladaron a los activistas a un gran buque de guerra israelí, que Rojas describió como un “campo de concentración flotante”.

La fotógrafa denunció que los 175 activistas permanecieron dos noches hacinados en tres contenedores rodeados con púas para impedir cualquier intento de escape.

Según explicó, durante la noche soportaban bajas temperaturas y permanecían mojados, mientras que durante el día el calor dentro de los contenedores alcanzaba entre 45 y 50 grados.

“Nos quitaron el abrigo y no teníamos cómo protegernos del frío ni del calor”, sostuvo.

Rojas relató además que, durante uno de los conteos por nacionalidades, militares israelíes realizaron disparos contra los activistas.

“Tuve la suerte de que no me tocara una bala. A un compañero lo hirieron en la cabeza”, afirmó.

Entre los retenidos se encontraba Saif Abukeshek, ciudadano con nacionalidad española y palestina, quien fue separado del grupo y permaneció diez días detenido en Israel bajo acusaciones de terrorismo.

“A Saif se lo llevaron mientras nosotros estábamos en posición de castigo. Todo el buque escuchó sus gritos”, recordó la activista.

Abukeshek fue uno de los pocos integrantes de la flotilla trasladados a una cárcel israelí, donde permaneció en huelga de hambre hasta regresar el pasado domingo a Barcelona.

La fotógrafa mexicana regresó a su país la semana pasada gracias a las gestiones diplomáticas realizadas por México desde Grecia.