Ciudad de México.- La reciente información sobre un supuesto operativo encubierto de la CIA en México, en el que habría muerto un integrante de un cartel del narcotráfico, volvió a generar interrogantes sobre el alcance de la presencia de inteligencia estadounidense en el país.
El caso tomó relevancia luego de que la cadena CNN asegurara que la explosión ocurrida recientemente en el Estado de México, donde murió Francisco Efraín Beltrán, presunto operador del Cartel de Sinaloa, habría sido un “asesinato selectivo” facilitado por inteligencia de Estados Unidos.
Tras la publicación, el Gobierno mexicano reaccionó de inmediato y rechazó de manera categórica la versión difundida por medios estadounidenses.

Gobierno mexicano y CIA niegan operativo
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, aseguró que los trabajos operativos contra el crimen organizado “corresponden exclusivamente” a las autoridades mexicanas competentes.
Este miércoles, la presidenta Claudia Sheinbaum calificó la información como “absolutamente falsa” y criticó otra publicación difundida por The New York Times.
Ese reporte señalaba que la bomba que ocasionó la muerte del presunto narcotraficante habría sido colocada por autoridades mexicanas con apoyo de inteligencia estadounidense.
“Es absurdo. Como si hubiera un área especial del Gobierno de México dedicada a poner bombas para eliminar grupos delictivos; es una ficción del tamaño del universo”, declaró Sheinbaum.
Desde Estados Unidos también hubo una respuesta oficial negando la versión sobre el supuesto operativo clandestino.
La portavoz de la CIA, Liz Lyons, afirmó en redes sociales que la información es “falsa” y sostuvo que este tipo de publicaciones solo benefician a los carteles y ponen en riesgo vidas estadounidenses.
Expertos advierten tensiones y presión política
A pesar de los desmentidos, el caso volvió a poner sobre la mesa el debate sobre la cooperación entre Washington y el Gobierno mexicano en la lucha contra el narcotráfico.
El investigador Carlos Pérez Ricart, del Centro de Investigación y Docencia Económicas, consideró que lo más relevante no es necesariamente la veracidad de la información, sino el hecho de que haya sido filtrada.
Según el especialista, la situación forma parte de una estrategia de “presión política” impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump hacia México.
Pérez Ricart afirmó que casos recientes, como acusaciones de narcotráfico contra funcionarios mexicanos, podrían responder a intentos de debilitar políticamente a Sheinbaum.
“Lo pongo todo en la estrategia de chantaje, en un contexto de asimetría brutal y de ejercicio del poder por parte de Estados Unidos”, señaló el académico.
Por su parte, el analista en seguridad David Saucedo consideró que la participación de la CIA en operaciones “quirúrgicas” en México resulta “verosímil”.
- Saucedo sostuvo además que el Gobierno federal probablemente tenía conocimiento de este tipo de acciones, aunque oficialmente las haya negado.
La controversia se suma además a la investigación abierta por la Fiscalía General de la República sobre la presencia de dos agentes estadounidenses en un operativo antidrogas realizado semanas atrás en el estado de Chihuahua, fronterizo con Estados Unidos.
