China pidió al Reino Unido que actúe con «prudencia» ante la posible nacionalización de British Steel, propiedad del grupo chino Jingye, y advirtió de que adoptará medidas para «proteger los derechos e intereses legítimos» de sus empresas.

El Ministerio de Comercio chino afirmó este jueves, en un comunicado, que Pekín «ha tomado nota» de las informaciones de medios británicos según las cuales el Gobierno del primer ministro, Keir Starmer, prevé aprobar una ley para nacionalizar la siderúrgica, la mayor de las que sobreviven en el Reino Unido.

La posición y la actitud de China han sido siempre claras y coherentes», señaló un portavoz ministerial, que recordó que el Gobierno británico tomó el control de British Steel «hace más de un año» y defendió que cualquier medida debe tener en cuenta la «enorme inversión» realizada por Jingye y su contribución a la economía y la sociedad británicas.

Exigencias de Pekín

El portavoz instó a Londres a «respetar la voluntad de la empresa y los principios de mercado», a no «abusar de medidas administrativas coercitivas» y a buscar, junto a la compañía china, una solución «justa, razonable y aceptable para ambas partes».

China espera que el Gobierno británico actúe de acuerdo con los principios de «equidad, justicia y no discriminación», «reflexione detenidamente» y adopte decisiones prudentes, agregó el Ministerio de Comercio.

El departamento aseguró, además, que Pekín seguirá de cerca la evolución del caso y tomará «medidas enérgicas» para salvaguardar los derechos e intereses legítimos de las empresas chinas.

Respuesta británica

Starmer anunció que su Gobierno presentaría esta semana una ley para adquirir la plena propiedad de British Steel, después de que las negociaciones con Jingye no permitieran cerrar una venta comercial.