El cantante marroquí Saad Lamjarred fue condenado este viernes en Francia a cinco años de cárcel por haber violado a una mujer en la Costa Azul en 2018, en un proceso que se celebró ante el Tribunal de lo Criminal de Draguignan (sureste) desde el pasado lunes.
Los jueces no impusieron el encarcelamiento inmediato de Lamjarred, teniendo en cuenta que, tras los tres meses en detención provisional que había pasado cuando se presentó la denuncia en 2018, había respetado siempre las condiciones del control judicial.
Condena y sanciones
Además de la pena de prisión, el tribunal condenó al cantante de 41 años, muy popular en el mundo árabe, a indemnizar a la víctima con 30.000 euros por daños y perjuicios y otros 5.000 por costos judiciales.
La mujer, que optó por que el juicio se celebrara a puerta cerrada para preservar su identidad, conoció a Lamjarred en una discoteca de la famosa localidad turística de Saint-Tropez, en la Costa Azul, y explicó que fue violada en la habitación del hotel donde se alojaba el artista.
- La versión que había dado ella es que únicamente había aceptado acompañarlo al hotel para tomar una copa, mientras el cantante alegaba que la relación sexual que mantuvieron fue consentida.
Antecedentes judiciales
Lamjarred, que había sido acusado por agresiones sexuales en Marruecos en 2015 y en Estados Unidos en 2010 (donde el caso fue archivado tras un acuerdo financiero con la víctima), había sido condenado en Francia en 2023 a seis años de prisión por violación en París en 2016.
Esa primera condena está pendiente de un segundo proceso en apelación, que debió haberse celebrado en junio de 2025, pero que quedó pospuesto porque se abrió otra causa contra la mujer que lo acusaba y contra otras cinco personas por haber tratado de negociar el silencio de la primera a cambio de una suma de dinero.
El caso ha tenido una gran repercusión mediática tanto en Francia como en varios países del mundo árabe, donde Saad Lamjarred mantiene una amplia base de seguidores gracias a su exitosa carrera musical.
La nueva condena vuelve a situar al artista en el centro de la polémica y reabre el debate sobre la responsabilidad de las figuras públicas frente a acusaciones de violencia sexual y el impacto que estos procesos judiciales tienen en sus carreras profesionales.
Organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres han valorado la sentencia como una señal de respaldo a las víctimas de agresión sexual, especialmente en casos de alta exposición pública. Mientras tanto, la defensa del cantante no descarta recurrir nuevamente la decisión judicial, por lo que el proceso podría extenderse en los próximos meses dentro del sistema judicial francés.