La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) pidió este viernes a las autoridades del estado mexicano de Chiapas (sur) investigar posibles actos de tortura, luego de que se difundiera un video en redes sociales donde se ve a agentes policiales y de la fiscalía estatal asfixiar con bolsas de plástico a dos hombres detenidos.
Ante este caso, la organización expresó su «profunda indignación» y condena a «cualquier acto tendiente a dañar la integridad y dignidad de las personas», al tiempo que destacó las «obligaciones irrenunciables» del Estado mexicano al respecto de la prohibición de la tortura y otros tratos «crueles, inhumanos o degradantes».
Exigen investigar tortura
A pesar de que el Ministerio Público de Chiapas inició una investigación para esclarecer lo sucedido, la CNDH pidió, a través de un comunicado, que este caso se investigue como un posible delito de tortura y que intervengan especialistas en la materia, de acuerdo con el Protocolo de Estambul.

Asimismo, la Comisión llamó a poner «énfasis» en la protección de las víctimas y a recordar que la tortura «no puede justificarse en ningún escenario», por lo que instó a los responsables públicos a salvaguardar los derechos y la «dignidad humana».
- Por el momento, las autoridades informaron que las personas que aparecen en ese video son agentes del Ministerio Público y de la Policía estatal, quienes ya fueron detenidas por estos hechos.
Detenciones y reacción oficial
El propio gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez, pidió —días atrás— una investigación exhaustiva después de que saliera a la luz el metraje en el que se ve a los agentes reírse mientras asfixian con bolsas a dos hombres sentados.
«En Chiapas, a los presuntos delincuentes, bajo la acción de la justicia, se les deben respetar sus derechos humanos, sin importar la gravedad de los delitos que se les imputen», publicó el funcionario en sus redes sociales.
Los actos de tortura son un asunto de recurrente debate en México, donde sigue siendo una «práctica generalizada que ocurre en un contexto de impunidad», según el informe Índice Global de la Tortura (IGT) de 2025.
