Ferrari ha entrado oficialmente en una nueva era con la presentación del Luce, su primer vehículo completamente eléctrico, un modelo que ha provocado una fuerte división entre fanáticos, expertos del sector y antiguos directivos de la marca italiana.
El nuevo automóvil, con un precio estimado de 640.000 dólares, representa un cambio radical en la filosofía de la compañía de Maranello, históricamente asociada a motores de combustión y a su participación en la Fórmula 1.
- El Luce no solo marca el debut eléctrico de Ferrari, sino que también introduce un diseño completamente distinto a la estética tradicional de la firma.

Diseño que rompe moldes
Uno de los aspectos más comentados es que el vehículo incorpora cinco plazas, rompiendo con la tradición de deportivos de dos asientos que ha caracterizado a la marca durante décadas.
Además, su desarrollo fue realizado en colaboración con la firma de diseño LoveFrom, dirigida por Jony Ive, exjefe de diseño de Apple, lo que aportó una visión más minimalista e innovadora.
En términos de rendimiento, el Ferrari Luce cuenta con un motor eléctrico en cada rueda, lo que le permite acelerar de 0 a 96 kilómetros por hora en aproximadamente 2,5 segundos. A nivel técnico, se posiciona como un modelo de alta gama dentro del segmento eléctrico, aunque su propuesta estética y conceptual ha generado controversia.
Reacción del mercado
El impacto del anuncio no se limitó al ámbito automotriz. Tras la presentación del vehículo, las acciones de Ferrari registraron una caída cercana al 8 % en la bolsa de Milán, reflejando la incertidumbre de los inversores frente a este nuevo rumbo estratégico.
Las reacciones de los seguidores han sido intensas y divididas. Mientras algunos celebran la apuesta por la innovación y la electrificación, otros consideran que la marca ha perdido su identidad histórica. En redes sociales se han multiplicado las críticas, incluyendo comentarios que acusan a Ferrari de “traicionar sus raíces”.
La polémica también llegó a figuras del sector. Luca Cordero di Montezemolo, exdirector ejecutivo de Ferrari, expresó su preocupación por el futuro de la marca, afirmando que se corre el riesgo de “destruir un mito” con este tipo de decisiones.
A pesar de las críticas, la compañía defiende el proyecto como un paso necesario dentro de la transformación global de la industria automotriz hacia la movilidad eléctrica. El desarrollo del Luce tomó cerca de cinco años y forma parte de una estrategia más amplia de electrificación progresiva.
Con este lanzamiento, Ferrari abre un nuevo capítulo en su historia, marcado por la innovación tecnológica, pero también por un intenso debate sobre la preservación de su identidad como símbolo del automovilismo deportivo.
