Brasilia.- Los presidentes de Brasil y Surinam, Luiz Inácio Lula da Silva y Jennifer Geerlings-Simons, anunciaron este jueves un acuerdo para el fortalecimiento del control de las fronteras terrestres.
Acuerdos de seguridad
Uno de los trece acuerdos firmados este jueves durante la visita a Brasilia de Geerlings-Simons es un compromiso para avanzar en la coordinación policial y militar.
Otro de los acuerdos está destinado a la protección de los 600 kilómetros de frontera amazónica que comparten ambos países, a través de operaciones militares conjuntas en esta región, que es una zona selvática remota, prácticamente despoblada y sin acceso por carretera.
Lula señaló que más de 450 militares surinameses fueron entrenados en Brasil, entre otras iniciativas conjuntas en control del espacio aéreo y defensa cibernética.

Petróleo y conectividad
Al margen, la reunión estuvo marcada también por el interés brasileño en el sector petrolero de Surinam, país que ha descubierto recientemente reservas de entre 4.000 y 6.000 millones de barriles de crudo.
En este sentido, el mandatario brasileño ofreció apoyo de la petrolera estatal brasileña Petrobras para el desarrollo de la industria petrolera de Surinam.
Asimismo, afirmó que el país vecino puede convertirse en una “puerta de entrada” de Brasil hacia el Caribe, con proyectos para ampliar la conectividad marítima y aérea.
Por su parte, Geerlings-Simons resaltó que el ánimo de la visita oficial es «traducir el diálogo en resultados prácticos» y defendió una mayor integración y conectividad entre Sudamérica y el Caribe, con mejoras en los accesos aéreos, marítimos y portuarios.
Asimismo, valoró que Surinam debe aprender de Brasil en agricultura, pesca, seguridad alimentaria y políticas de inclusión social.
Seguimiento bilateral
- Ambos gobiernos acordaron crear una comisión mixta para monitorear la implementación de los acuerdos anunciados durante el encuentro.
En un momento distendido, Lula dijo estar «seguro de que el corazón de los surinameses será verde y amarillo este año», en referencia al Mundial de Fútbol, y aprovechó para homenajear al exfutbolista Clarence Seedorf, «hijo de Surinam» y exjugador del Botafogo de Río de Janeiro, que ayudó a difundir la «riqueza humana y cultural» de su país.
