Un ciudadano iraquí-iraní, acusado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos de participar en una veintena de ataques o intentos de ataques terroristas en Estados Unidos, Europa y Canadá, se declaró este lunes no culpable de los cargos en Nueva York.

Mohammad Baqer Saad Dawood Al-Saadi, de 32 años, está acusado de ser un agente de la milicia Kataib Hizbulá, el buque insignia de la Resistencia Islámica en Irak y de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC), organizaciones designadas terroristas por EE. UU.

Al-Saadi compareció esta mañana en un tribunal de Nueva York, donde, según el diario local The New York Post, declaró, gritando: «¡No soy un criminal, nuestros niños están siendo asesinados por sus misiles!» y «¡No soy culpable, estoy en una situación de guerra!».

El hombre entró en custodia del FBI el 14 de mayo y fue extraditado a Estados Unidos, tras lo que fue acusado inicialmente de seis delitos relacionados con el terrorismo, que se elevaron a ocho a finales de mes.

Está acusado de dar apoyo material a Kataib Hizbulá, la IRGC y actos terroristas, incluyendo fuera de EE.UU., financiar el terrorismo, poner una bomba en un lugar público e intentar destruir propiedades con fuego o explosivos, con penas máximas de entre 15 años y cadena perpetua.

Suscribete al newsletter de Noticias SIN

Según comunicados de la Justicia de EE.UU., el hombre lleva desde 2017 actuando como un «operativo» de Kataib Hizbulá y la IRGC, y ha planificado y coordinado 18 ataques terroristas o intentos de ataque en Europa, otros dos en Canadá y al menos uno en EE.UU.

Entre ellos se encuentra un ataque con explosivos contra un banco estadounidense en Ámsterdam, en marzo; un incendio de una sinagoga en Skopje (Macedonia del Norte) el pasado abril o el apuñalamiento de dos hombres judíos en Londres, también en abril.

En la denuncia también se acusa a Al-Saadi de planear asesinar a estadounidenses y judíos en Los Ángeles y en una sinagoga de Nueva York.

Las autoridades indicaron, al comunicar los ocho cargos contra el hombre, que, mientras estaba en custodia del FBI, siendo extraditado a EE. UU., declaró voluntariamente ser un líder de «la resistencia», que abarca a la IRGC y sus socios, encargado de la «guerra mediática y psicológica».

Washington cree que Al-Saadi trabajó «estrechamente» con Qasem Soleimani, comandante de la IRGC, así como con Abu Mahdi al-Muhandis, líder de Kataib Hizbulá, ambos fallecidos en un ataque aéreo de Estados Unidos en 2020.

Al revisar el teléfono del acusado, las autoridades de EE.UU. hallaron un vídeo de Al-Saadi reuniéndose con Soleimani y otro alto cargo de la IRGC en instalaciones subterráneas, indica un comunicado.