La subsecretaria general de la ONU para África, Martha Ama Akyaa Pobee, acusó este lunes a Israel de violar la soberanía libanesa por su presencia militar al norte de la Línea Azul y alertó de que la situación es «profundamente alarmante» por la intensificación de los enfrentamientos con Hizbulá.
- Pobee señaló, en una sesión de urgencia del Consejo de Seguridad, que Israel ha ampliado en los últimos días su campaña militar con operaciones en el sur del país, el valle de la Becá y las afueras de Beirut, incluidas órdenes de evacuación que afectan a amplias zonas del sur del Líbano, lo que ha provocado nuevos desplazamientos de población civil.
Según indicó, el Ejército israelí ha reforzado su presencia al norte de la Línea Azul, mientras la Fuerza Provisional de la ONU en Líbano (FINUL) ha registrado «una intensa actividad militar, con bombardeos, movimientos logísticos y demoliciones en áreas cercanas a la frontera».
Solo el 30 de mayo se contabilizaron 992 trayectorias de proyectiles, la cifra más alta desde el alto el fuego de abril, anotó Pobee durante la sesión, convocada a petición de Francia.
El propio primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que la ocupación supone un «hito crucial» y un «cambio radical en la política» que Israel lleva a cabo en el país vecino.
No obstante, el Gobierno del Líbano afirmó hoy que Hizbulá ha aceptado frenar el lanzamiento de ataques contra territorio israelí, a cambio de que Israel detenga su ofensiva en los suburbios de Beirut.
La embajada libanesa en Washington hizo este anuncio después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, asegurara en su red Truth Social que se alcanzó un acuerdo para que Israel y Hizbulá cesen sus enfrentamientos.
Entretanto, la alta funcionaria de ONU subrayó que la presencia militar israelí al norte de la Línea Azul constituye una violación de la soberanía libanesa y de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad, y reiteró la necesidad de que Hizbulá y otros grupos armados no estatales se desarmen.
Pobee recordó que el Ejército libanés debe ser la única fuerza armada legítima en el país y pidió un mayor apoyo internacional para reforzar sus capacidades.
Desde el 2 de marzo, al menos 3.412 personas han muerto y más de 10.000 han resultado heridas en Líbano, según datos del Ministerio de Salud libanés, mientras que también se han registrado víctimas en Israel y entre cascos azules de la FINUL.
La subsecretaria general advirtió de que la escalada «erosiona gravemente» los esfuerzos diplomáticos para consolidar la frágil tregua anunciada en abril e instó a todas las partes a «la máxima contención» para evitar «repercusiones regionales más amplias».
