Las autoridades de Panamá informaron este martes del traslado de más de un centenar de migrantes, principalmente venezolanos, hasta un pequeño pueblo indígena ubicado en el Caribe, cerca de la frontera con Colombia, para que continúen su camino de retorno hacia sus destinos en Suramérica, tras no lograr, en muchos casos, su objetivo de asentarse en Estados Unidos.

El Servicio Nacional de Migración indicó en un comunicado que movilizaron a unos 116 migrantes desde la caribeña provincia de Colón, donde esperan embarcaciones para cruzar hasta Colombia, hasta Puerto Obaldía, un poblado dentro de la comarca Guna Yala, limítrofe con el país vecino.

El grupo está conformado por 85 adultos (61 hombres y 24 mujeres) y 31 menores de edad de Venezuela (mayoritarios), Colombia, México, Ecuador, Perú, Estados Unidos y Costa Rica, según la información oficial. Las nacionalidades no suramericanas suelen ser de los menores, nacidos en estos países, hijos de padres migrantes.

La embarcación oficial partió desde el «Muelle 3», con personal del Servicio Nacional Aeronaval y del Servicio Nacional de Migración a bordo, incluyendo equipo médico y paramédico para garantizar la seguridad y la integridad física de todos los pasajeros durante la travesía», detalla el comunicado.

Miles de migrantes han emprendido un viaje desde el Norte hacia el Sur del continente para regresar a sus países de origen tras el endurecimiento de las políticas migratorias del presidente estadounidense, Donald Trump, basadas en deportaciones masivas y fuertes restricciones internas.

Bajo el fenómeno del flujo migratorio inverso, han ingresado a Panamá unas 3.700 personas hasta mediados de mayo, principalmente venezolanos, colombianos y ecuatorianos, de acuerdo con los datos disponibles. El trayecto de regreso bordea el Caribe hasta llegar a Colombia, otra compleja travesía que ha cobrado vidas en el mar.

La situación contrasta con los años de crisis migratoria en sentido sur-norte por el Darién, la selva fronteriza con Colombia, plagada de peligros naturales y presencia de grupos armados, que fue uno de los puntos más críticos de la ruta a pie hacia Estados Unidos, con más de 500.000 personas cruzándola solo en 2023.

Para apoyar el retorno, Panamá aprobó en mayo un «régimen especial» por 30 días para el tránsito temporal de migrantes americanos de habla hispana que estén en un proceso de repatriación hacia su país de origen u otra nación, que excluye a mujeres embarazadas y menores de edad.

Además, el pasado 22 de mayo, un grupo de 134 venezolanos indocumentados, 45 de ellos menores de edad, regresó a su país en el primer vuelo humanitario de retorno voluntario a Venezuela, coordinado desde Panamá y financiado por Estados Unidos