El portavoz del Gobierno nipón, Minoru Kihara, indicó en su rueda de prensa diaria que, debido a este fenómeno meteorológico, se han registrado fuertes lluvias desde el sur del archipiélago (isla de Kyushu) hasta el centro (región de Kanto), lo que ha provocado cortes de energía que afectan a «un total aproximado de 60.000 hogares».

También se han notificado inundaciones de carreteras, caída de objetos y árboles, y desprendimientos de tierra «en una amplia zona que va desde Kyushu hasta Kanto«. «Respecto al transporte, se registran cierres de autopistas y la suspensión de servicios ferroviarios, aéreos y marítimos», agregó.

En este sentido, Kihara instó «encarecidamente» a los ciudadanos que se encuentren en zonas donde se han registrado daños, o donde se han emitido alertas, a que «sigan prestando estricta atención a la información de evacuación de los gobiernos locales».

Los niveles de agua en los ríos de Tokio están subiendo rápidamente, lo que ha llevado a la emisión de alertas de peligro en varios puntos de la capital. También se han emitido alertas por peligro de deslizamientos de tierra en algunas zonas de Tokio, y en las prefecturas de Chiba, Kanagawa y Shizuoka, recoge NHK.

A su paso por la prefectura de Okinawa, el tifón dejó 15 heridos leves, así como daños parciales en al menos seis viviendas, confirmó el portavoz del Ejecutivo nipón en sus declaraciones a medios.