Guayaquil (Ecuador).- El Gobierno de Ecuador anunció esta noche la fusión de ocho ministerios y secretarías como parte de un «proceso de optimización institucional», después de que el presidente Daniel Noboa adelantara el miércoles que iba a reducir de 14 a 10 las carteras de Estado.

Cómo quedan los ministerios

Los ministerios de Economía y Finanzas, de Agricultura, Ganadería y Pesca y el Ministerio de Producción pasan a convertirse en el Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, según informó en cadena nacional el nuevo secretario general de la Administración Pública y Gabinete de la Presidencia, José Julio Neira.

Además, el Ministerio de Infraestructura y Transporte y el de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información se unen en el Ministerio de Infraestructura y Tecnología; mientras que los ministerios de Trabajo, Desarrollo Humano y la Secretaría de Gestión y Desar.

Objetivos de la reorganización

La decisión del presidente Daniel Noboa de fusionar ministerios y secretarías forma parte de una estrategia de reorganización del Estado que ha sido planteada desde el inicio de su gestión, con el objetivo de reducir gastos administrativos, simplificar la estructura gubernamental y mejorar la eficiencia de los servicios públicos.

En los últimos años, Ecuador ha enfrentado importantes desafíos económicos, fiscales y de seguridad, factores que han llevado a distintos gobiernos a impulsar reformas orientadas a optimizar el funcionamiento del sector público. Dentro de estas iniciativas, la reducción de instituciones estatales y la eliminación de duplicidades en funciones han sido medidas recurrentes en la agenda de modernización administrativa.

Desde su llegada al poder en noviembre de 2023, Noboa ha insistido en la necesidad de contar con un Estado más ágil y menos burocrático, argumentando que una estructura gubernamental más compacta puede facilitar la toma de decisiones y mejorar la ejecución de políticas públicas.

La reorganización también se produce en medio de los esfuerzos del Gobierno ecuatoriano por fortalecer las finanzas públicas y atraer inversiones, en un escenario marcado por limitaciones presupuestarias y la necesidad de incrementar la eficiencia del gasto estatal.

Medidas similares han sido aplicadas en distintos países de América Latina, como parte de procesos de ajuste institucional y modernización del aparato gubernamental.