Berlín.- El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, acusó este viernes a su homólogo ruso, Vladímir Putin, de volver a «elegir la guerra» al desestimar la oferta del jefe de Estado de Ucrania para celebrar negociaciones directas en un tercer país y poner así fin a la guerra.
Desafortunadamente, el lado ruso elige una vez más la guerra», escribió Zelenski en su cuenta de X, al aludir a la respuesta de Putin a su oferta negociadora.
Putin rechaza negociar
Putin aseguró que no veía «sentido» en la idea del líder ucraniano sobre unas negociaciones directas entre Rusia y Ucrania.
Por ahora, no le veo sentido», dijo Putin de manera tajante durante el plenario del Foro Económico Internacional de San Petersburgo.
El líder ucraniano calificó en X la reacción de Putin como una «respuesta débil».
Él, simplemente, no quiere terminar la guerra», aseguró Zelenski, en alusión a Putin.
Creo que muchos en el mundo están decepcionados por esta respuesta. Él no quiere cambiar nada», abundó Zelenski, que acusó también al inquilino del Kremlin de ganar dinero con la guerra.
Rusia debe tener menos dinero y debe haber más presión sobre Rusia«, adujo Zelenski.

La propuesta de Zelenski
Zelenski realizó su propuesta negociadora en una carta abierta en la que proponía a su homólogo ruso reunirse en un tercer país, como Suiza, Turquía o un país árabe, algo a lo que siempre se ha opuesto Moscú.
- «Usted puede terminar su guerra», indicaba Zelenski en la misiva, en la que decía que en las negociaciones deben participar también los países europeos.
Contexto de la guerra
La guerra entre Rusia y Ucrania comenzó el 24 de febrero de 2022, cuando el presidente ruso, Vladímir Putin, ordenó una invasión militar a gran escala del territorio ucraniano.
Moscú justificó la operación alegando razones de seguridad nacional y la necesidad de proteger a las poblaciones prorrusas del este de Ucrania, argumentos rechazados por Kiev y por gran parte de la comunidad internacional.
Desde el inicio del conflicto, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha insistido en la retirada de las tropas rusas y en la restauración de la integridad territorial de Ucrania, incluyendo las regiones ocupadas por Rusia. Por su parte, el Kremlin sostiene que los territorios anexionados deben permanecer bajo control ruso, una condición que Kiev considera inaceptable.
