Lima.- Las familias y los abogados de los cientos de peruanos reclutados por Rusia para la guerra contra Ucrania se concentraron de nuevo este jueves frente al Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú para pedir información sobre sus allegados, que se encuentran en paradero desconocido.

Uno de los abogados de las víctimas, Percy Salinas, expuso a EFE que, en esta ocasión, se han reunido en la Cancillería con personal de la Embajada de Perú en Rusia, que han viajado esta semana al país andino para traer las actas y votos de las elecciones presidenciales de este domingo.

Sostuvo que tienen la esperanza de que esta reunión les ayude a conseguir la ansiada información sobre el paradero de sus familiares, de los que no tienen información desde hace semanas y, en casos, desde hace meses.

Personas sostienen carteles pidiendo ayuda al presidente para compatriotas atrapados en una guerra ajena
Grupo de personas muestra carteles con mensajes dirigidos al presidente para solicitar ayuda por compatriotas atrapados en un conflicto.

Denuncias de engaño

Salinas reiteró que los peruanos han sido supuestamente llevados con engaños, con contratos para ser mecánicos, chóferes, cocineros o personal de seguridad, pero, cuando se dan cuenta de lo que les obligan a hacer, «ya han entrado en el infierno»; es decir, a combatir en primera línea de batalla contra Ucrania.

Detalló que en la actualidad tienen el registro de 467 peruanos heridos en hospitales militares y de campaña, y los heridos más graves se encuentran internados en hospitales públicos de Rusia.

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Testimonio de una esposa

  • Una de las familiares, que prefirió no identificarse, explicó que su esposo partió a Rusia el 12 de marzo con un contrato de seis meses para trabajar como personal de seguridad de colegios, embajadas o empresas, al igual que hacía en Lima, y se decidió a ir porque su familia atraviesa un momento delicado, pues tienen un hijo autista que requiere de terapias especiales.

Relata que llegó a Moscú y, hasta ahí, todo era normal, hasta que los quisieron trasladar a una base militar con la excusa de entrenarlos en el uso de las armas que debían portar, y ahí su marido supo que algo andaba mal y se negó a firmar un segundo contrato que estaba en ruso.

Añadió, angustiada, que le agredieron, le quitaron el pasaporte y todo lo que portaba, hasta que finalmente lo obligaron a firmar el contrato y, aunque en un inicio podían comunicarse, desde el 9 de mayo no sabe nada de él.

Cifras e investigación

El equipo legal de las familias estima que, desde el inicio de la guerra, hay 1.200 peruanos en Rusia, de los cuales solo han regresado 25, y Salinas indicó que varios han huido de Lima al interior de Perú para esconderse de los reclutadores y, además, están siguiendo tratamiento psiquiátrico por «trauma de guerra».

Destacó que ya ha comenzado la etapa indagatoria del Ministerio Público, a cargo de las Fiscalías Especializadas en Delitos de Trata de Personas de Lima y Lima Norte, que ya están citando a los familiares para recabar información.

Pero lamentó que el próximo cambio de Gobierno, el 28 de julio, retrasará de nuevo los avances logrados, pues alertó que los reclutadores siguen mandando a peruanos a la línea de batalla, como también pasa en Ecuador y Colombia, donde tienen el contacto con los abogados de víctimas para ejercer presión desde un frente internacional.