Lima.- El fenómeno meteorológico de El Niño Costero, así como El Niño global, representa «un nuevo desafío» para el sector pesquero de Perú, debido a que las condiciones cálidas del mar podrían alterar la disponibilidad de especies y afectar el desempeño exportador de una actividad considerada estratégica para la economía nacional.
La advertencia fue realizada este martes por expertos de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), quienes alertaron sobre el impacto que estos fenómenos climáticos podrían tener en la producción y comercialización de recursos pesqueros.
A través de un comunicado, el Instituto de Investigación y Desarrollo de Comercio Exterior de la CCL (Idexcam) expuso que este escenario climático genera preocupación, pues organismos internacionales y nacionales advierten la continuidad de condiciones cálidas en el mar peruano durante el periodo 2026-2027.
Alerta por mar cálido hasta 2027
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), Copernicus y el Comité Multisectorial encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) de Perú estiman «una alta probabilidad» de que el evento se prolongue hasta los primeros meses de 2027, alcanzando una magnitud entre moderada y fuerte.
Peso de la pesca en la economía peruana
Idexcam destacó que la actividad pesquera, que comprende la extracción, la transformación industrial y el consumo humano directo, contribuye con hasta el 2 % del PBI nacional, representa entre 5 y 7 % de las exportaciones totales del país y sustenta alrededor de 400.000 empleos.
Sostiene que el mayor impacto que va a generar el calentamiento de las aguas en las costas peruanas se concentrará en la pesca tradicional, que representa el 64 % de las exportaciones pesqueras y que depende de la anchoveta, principal insumo para la elaboración de harina y aceite de pescado.
«El calentamiento del mar viene generando una mayor profundidad y dispersión de los cardúmenes, dificultando su captura y reduciendo la disponibilidad del recurso», indicó la información difundida.
Ante esta situación, recordó que el Gobierno suspendió temporalmente la pesca de anchoveta en la zona norte-centro, bajo un enfoque precautorio, debido a la presencia de ejemplares juveniles, medida que podría afectar los resultados estimados para el presente año.
Ante este escenario, el Idexcam proyectó que las exportaciones de harina de pescado podrían registrar una caída de entre 40 % y 70 %, mientras que el aceite de pescado enfrentaría un impacto aún mayor debido a la menor concentración de grasa en la anchoveta, producto del calentamiento del mar, que reduce la producción de fitoplancton.
- «La contracción de estas exportaciones afectará directamente el flujo comercial hacia destinos clave como China y Europa«, apuntó.
Además, el subsector no tradicional (consumo humano directo) también presentaría riesgos diferenciados, pues las exportaciones alcanzaron 773 millones de dólares en el primer cuatrimestre de 2026, con un crecimiento de 16 %, pero especies como la pota (calamar gigante) y el jurel están mostrando cambios en su comportamiento por las nuevas condiciones oceanográficas.
En el caso de la pota, se ha dispersado a zonas más profundas, mientras el jurel ha migrado hacia la zona del sur del litoral o aguas del mar chileno y, como consecuencia, este recurso registró una fuerte contracción del volumen exportado (-91 %) durante los primeros cuatro meses de 2026.