Morelia (México).- Agentes de la Guardia Nacional mataron a tiros a seis presuntos sicarios al servicio del narcotráfico, en un enfrentamiento registrado en el occidental estado mexicano de Michoacán, donde las autoridades han identificado la operación de al menos 16 carteles de la droga.
Operativo en Jujutacato, Uruapan
La Fiscalía de Michoacán informó a EFE que el abatimiento de los civiles armados fue reportado alrededor de las 04:00, hora local del miércoles, en las inmediaciones del poblado de Jujutacato, en el municipio de Uruapan.
- Los pistoleros formaban parte de un grupo de al menos 12 sicarios que fue descubierto por los guardias nacionales cuando se desplazaba a bordo de tres vehículos tipo pick-up y SUV, en calles de Jujutacato.

Tras un fuerte enfrentamiento que duró más de diez minutos, la Guardia Nacional abatió a seis de los presuntos delincuentes y arrestó a uno más, mientras que el resto de los civiles huyó a través de diversas calles y una zona boscosa cercana.
Los cuerpos de los abatidos fueron trasladados al Servicio Médico Forense (Semefo), de la Fiscalía de Michoacán, donde permanecen a la espera de ser identificados y reclamados por sus familiares.
La Guardia Nacional informó que, tras el enfrentamiento, decomisó tres vehículos utilizados por los sicarios, así como siete rifles de asalto, chalecos tácticos, cartuchos y equipo de comunicación.
Cárteles en disputa en Michoacán
La Fiscalía estatal reveló que ha identificado que en Uruapan, la segunda ciudad en importancia económica de Michoacán, solo por detrás de la capital Morelia, operan al menos cuatro de los 16 cárteles del narcotráfico con presencia en el estado.
«Las organizaciones criminales identificadas en Uruapan se autodenominan como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Los Caballeros Templarios, Los Viagras y el Cártel de Los Reyes«.
Estos grupos criminales mantienen una fuerte lucha entre sí por el control de actividades ilícitas, como la producción y tráfico de drogas como la marihuana y la metanfetamina, así como extorsiones a productores de aguacate, empresarios, comerciantes y transportistas.
El estado de Michoacán ha sido durante las últimas décadas uno de los principales focos de violencia vinculada al narcotráfico y al crimen organizado en México.
Su ubicación estratégica en la costa del Pacífico, así como su importancia agrícola y comercial, lo han convertido en una zona disputada por diversos grupos criminales dedicados al tráfico de drogas, la extorsión, el secuestro y otras actividades ilícitas.
Desde principios de la década de 2000, organizaciones como La Familia Michoacana y posteriormente Los Caballeros Templarios consolidaron una fuerte presencia en la región.
Sin embargo, la fragmentación de estos grupos y el surgimiento de nuevas organizaciones criminales provocaron un incremento de los enfrentamientos por el control territorial.
Entre los grupos con mayor presencia en Michoacán destaca el Cártel Jalisco Nueva Generación, considerado una de las organizaciones criminales más poderosas de México. Este grupo mantiene disputas constantes con organizaciones rivales, entre ellas Los Viagras y el Cártel de Los Reyes, por el control de rutas de narcotráfico y actividades económicas ilegales.
